El plan A sigue siendo el único plan, aunque no pueda volver a España sin ser detenido. Junts per Catalunya ha insistido este viernes en que Carles Puigdemont será investido president de la Generalitat, sin concretar de qué manera. “El Estado no lo puede impedir”, ha añadido la lista de Puigdemont en un documento que ha distribuido entre sus 34 diputados electos y al resto de sus candidatos.

El documento, al que ha tenido acceso este diario, se titula “hemos ganado las elecciones, ahora el Estado debe asumir el resultado”, y enumera una decena de consignas para los diputados electos “ante la campaña de los medios españoles para no aceptar la democracia y el resultado del 21D”.

En el documento, JxCat recuerda que el 21D el independentismo logró la mayoría absoluta del Parlament y considera a Puigdemont “el gran vencedor de las elecciones”. “Los catalanes no podemos aceptar como normal que no se acepte el resultado, igual que no fue normal que nos pegaran por ir a votar el 1 de octubre”, añade el argumentario.

La candidatura de Puigdemont exige al Estado que “acepte” el resultado de las elecciones, algo que para JxCat implica que Puigdemont sea investido president. “No nos moveremos del principio democrático: el que ha sido escogido democráticamente debe poder ser investido”, advierte JxCat.

Y señala JxCat que sólo “los que no creen en la democracia no quieren que Puigdemont sea investido president”. “Para que vuelva el president se tiene que votar al president. La gente ya lo ha hecho. Lo que ha votado la gente no lo puede cambiar el Parlament”, zanja JxCat.

El documento de JxCat denota que la única apuesta de la candidatura para la investidura es Puigdemont. Obvia sin embargo el documento que Puigdemont será detenido al poner un pie en España y que el reglamento del Parlament –aunque sujeto a interpretación de la Mesa– afirma que el candidato debe presentar ante la cámara su programa para la presidencia, lo que hasta ahora ha supuesto la presencia física del futuro president en el hemiciclo. Tampoco concreta la posibilidad de una investidura “telemática”, como apuntó el exconseller Jordi Turull.

Las negociaciones entre los independentistas, que tuvieron el miércoles la primera toma de contacto, han quedado a la espera de la decisiva semana judicial con la que arrancará el año 2018: el Supremo decidirá el próximo 4 de enero si deja en libertad el líder de ERC, Oriol Junqueras. De ser así, se redoblará la presión a JxCat para que desvele su plan B para la investidura.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.