Con apenas 7 años, la reina Isabel II, que ahora cumple 92, ya jugaba por primera vez con un corgi –una raza de perro pequeño nativo de Gran Bretaña– de la familia real, Dookie. Su padre, Jorge VI, lo había traído de una perrera y pronto se convirtió en su mascota favorita. La atracción que sentía la pequeña princesa por los animales era especial y la ha acompañado toda su vida. Cuentan que aquel perro se llevaba mal con casi todos excepto con ella y su hermana, la princesa Margarita, y que incluso llegó a morder a algún político de visita en palacio.

En su dieciocho cumpleaños, Isabel II recibió el que fue seguramente uno de los mejores regalos de su vida: su primera corgi. Sentía tanto afecto por Susan -así llamó a su perrita-, que incluso se la llevó a su luna de miel con el duque de Edimburgo. Y fue con Susan, y con los primeros cachorros que alumbró, que se inició una larga familia de corgis que durante más de 70 años ha acompañado a la monarca.

La primera perra, Susan, que dio origen a la familia de corgis reales fue un regalo en su 18 cumpleaños

Ahora, el último de los descendientes, Willow, la decimocuarta generación, acaba de fallecer con casi 15 años debido a un cáncer. Un triste golpe para la reina, que el día 21 de abril celebrará su 92º cumpleaños. Según The Telegraph, Isabel II estuvo paseándolo durante el fin de semana, pero el domingo su salud empeoró y para que no sufriera, pidió que lo sedaran.

Hace dos años ya falleció el hermano de Willow, Holly. Con ellos y dos mascotas más, posó en el castillo de Windsor en el retrato que se hizo por sus 90 años. Además, Willow apareció en el famoso sketch que la reina protagonizó junto a James Bond (encarnado por el actor Daniel Craig) en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres del 2012.

Los más de 30 corgis que ha tenido la reina Isabel II estaban emparentados con Susan, su primera perra Los más de 30 corgis que ha tenido la reina Isabel II estaban emparentados con Susan, su primera perra (Bettmann / Getty)

“La reina ha llorado la muerte de cada uno de sus corgis a lo largo de los años, pero la de Willow le ha afectado más que ninguna otra, probablemente porque era el último vínculo que le quedaba con sus padres y su infancia. Es el final de una era”, explicó una fuente anónima del palacio de Buckingham al Daily Mail.

En palacio, en la actualidad, sólo queda un corgi, Whisper, que la reina adoptó después de que muriera su dueño, el guardabosques de Sandringham, y dos dorgis (un cruce entre un corgi y un teckel, también llamado perro salchicha). A lo largo de sus 65 años de reinado, Isabel II ha tenido más de 30 corgis, la mayoría de ellos emparentados con Susan. En el 2015 tomó la decisión de no seguir criando perros de esta raza, ya que según se dijo en ese momento, son bastante inquietos y movidos y se temía que le provocasen una caída.

En julio de 1936, siendo una niña, se enamoró de esta raza de perros En julio de 1936, siendo una niña, se enamoró de esta raza de perros (Lisa Sheridan / Getty)

Estos animales ya fueron protagonistas en el Reino Unido cuando se publicó, hace cinco años, el libro Mascotas por designación real, del cronista de la realeza Brian Hoey. En él se explicaba cómo los corgis de Buckingham eran alimentados a base de solomillo de ternera y pechuga de pollo cocinados por un chef y servidos por un camarero real. Una vez que el camarero entregaba el plato de la comida, los corgis no comían hasta que la mismísima reina Isabel añadía la salsa a la comida. “Entonces ella, y solamente ella, daba la orden para que empezasen a comer. Es tan preciso como eso”, concretó Hoey.

Willow, el último corgi, pone fin a una historia de amor que empezó hace siete décadas con una perrita llamada Susan.

Imagen de 1980 de la reina paseando con sus corgis Imagen de 1980 de la reina paseando con sus corgis (PA / GTRES)

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