La División Económica y Técnica de la Policía ha sacado a concurso la adjudicación del contrato para la compra de 12.000 medallas ‘blancas’ y otras 500 ‘rojas’, por las que pagará 225.000 euros, según publica este miércoles el Boletín Oficial del Estado. 

La Medalla al Mérito Policial con Distintivo Blanco es un reconocimiento no pensionado que pueden recibir agentes o personal ajeno al Cuerpo. La Ley de 1964 que regula la concesión de medallas en la Policía señala que un civil podrá recibir tal condecoración si ha protagonizado “cualquier hecho que evidencia un alto sentido del patriotismo o de la lealtad con prestigio para la Corporación o utilidad para el servicio”; si ha sobresalido en su empleo o cargo y eso ha redundado también en beneficio de la Policía; o si se ha distinguido “de cualquier modo no previsto” con las citadas consecuencias.

Con motivo del Día de la Policía, a finales de septiembre, el Cuerpo reparte centenares de medallas, la mayoría ‘blancas’, y una parte de éstas van dirigidas a personas ajenas al Cuerpo, desde miembros de organizaciones civiles hasta periodistas. En 2016, por ejemplo, la Policía repartió 3.664 medallas blancas. 

Las Medallas Blancas, sin embargo, se pueden conceder durante todo el año. El hecho de que J orge Fernández Díaz se la concediera a una Virgen de Málaga llegó a los tribunales. Su sucesor, Juan Ignacio Zoido, inauguró su medallero con un reconocimiento  al Hermano Mayor de la Congregación de Mena, en Málaga. Se trata de la cofradía del Cristo de la Buena Muerte, patrono de la Legión, cuyos miembros son protagonistas de la procesión de todos los Jueves Santo en la ciudad andaluza.

En cuanto a la concesión de la Medalla al Mérito Civil con Distintivo Rojo, la citada Ley establece que un agente -es exclusivaspara policías- debe haber sido herido en acto de servicio, participar en al menos tres servicios en los que ha corrido peligro la vida del policía por el uso de armas, haberla puesto en peligro durante “un hecho abnegado” o en riesgo a través de una conducta de “especial trascendencia”.

Sin embargo, las medallas rojas han sido utilizadas por unos y otros gobiernos para reconocer logros destacados de los agentes y, en ocasiones, recompensar lealtades o ‘comprar adhesiones’. Su concesión supone un 10% adicional del sueldo de por vida. El comisario jubilado José Manuel Villarejo, por ejemplo, fue condecorado en 2014 por su participación en la ‘Operación Cataluña’, una investigación secreta por aquel entonces. En 2016, la Policía condecoró a 208 agentes con la Medalla Roja.

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