Xy Jesse, un fotógrafo chino de 32 años, invitó a sus padres a vivir con él hace seis meses para que su madre ayudara a su esposa embarazada. En aquel entonces, el padre del hombre bebía mucho alcohol y se encontraba en muy baja forma.

Preocupado por la situación, Jesse pensó que hacer entrenamientos conjuntos podría ayudar a su padre a devolverle la pasión por la vida.

Los hombres comenzaron con sesiones de marcha atlética, después empezaron a correr y luego a asistir al gimnasio. Cada 10 días, padre e hijo registraban su progreso en fotos, que Jesse publicaba en su cuenta de Instagram.

Inicialmente, planificaron un programa de entrenamiento desde marzo hasta septiembre, pero al final, los dos se acostumbraron a este estilo de vida, por lo que han seguido haciendo deporte hasta ahora.

Aunque ambos lograron unos resultados físicos impresionantes, Jesse señala que el resultado más importante del entrenamiento fue la oportunidad de ver nuevamente en su padre como una persona que confía en sí mismo.

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