Autocrítica, reconocimiento del abismo que les separa del PSOE y la promesa de dejarse la piel para que “la España del 15-M gane a la España de las banderas”. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha reconocido este sábado que el año “no ha acabado bien” para Podemos y sus aliados, y se ha comprometido a seguir “dejándose la piel y la salud” para “seguir luchando hasta el final” contra la derecha del PP y sus aliados PSOE y C’s, responsables de la “involución democrática” que vive hoy el país.

Ante la dirección del partido morado -Consejo Ciudadano Estatal, CCE-, y durante cerca de una hora, Iglesias ha realizado un análisis de los hitos políticos de 2017, de los éxitos de su formación, y de algunos de los retos que les aguardan en 2018, año antesala de las elecciones autonómicas y municipales de 2019, y de las generales de 2020, para las que quiere seguir siendo candidato a la Presidencia.

La de este sábado ha sido la primera reunión del CCE desde las elecciones catalanas, y ha traído la primera valoración de los resultados por parte del secretario general de Podemos. Iglesias reconoce que su candidatura, Catalunya en Comú- Podem, tuvo “un resultado electoral malo”, “peor” del que lograron en los anteriores comicios, en 2015, que el papel de su formación en Catalunya será “modesto”, y vaticina que la “estrategia ‘procesista’ en Catalunya se ha agotado”.

“Hay elementos discursivos que podían operar hace dos años que ahora no van a operar”, ha dicho Iglesias, que sin embargo mantiene la posición defendida por la candidatura que lideraba Xavier Domènech en los comicios, que pasa por la celebración de un referéndum pactado y por la necesidad de priorizar los derechos sociales sobre la cuestión político-territorial.

(Habrá ampliación)

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