Hay lugares en Internet que por fuera parecen ermitas pero por dentro son catedrales. Me refiero a esas webs de diseño austero que sin embargo resplandecen en su interior porque están cargadas de emociones.  

Uno de esos lugares es la página de la organización sin ánimo de lucro  Héroes de 4 Patas para promover la campaña #AdoptaUnJubilado, con la que intenta buscar una retirada digna a esos perros que han dedicado su vida al servicio de la sociedad trabajando para los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, bomberos y protección civil.

Si estás pensando en regalarle un perro a alguien que lleva tiempo deseándolo esa es tu página. Si conoces bien a esa persona, sabes que es buena gente, que dispone del tiempo y el dinero necesario para atenderlo y que será bien acogido por su entorno, no busques más.

Regalar un perro a un amigo (a un extraño ni se nos debe pasar por la cabeza) es uno de los mayores compromisos que podemos contraer. Si sale mal tendrá un alto coste. Y no estoy hablando de dinero. Porque si ese perro acaba abandonado perderemos dos grandes tesoros: la amistad y la confianza en uno mismo.     

Pero lo cierto es que también hay gente que está esperando a ese perro y perros que están deseando a ese dueño, por lo que facilitar el encuentro es algo maravilloso. Gente como mi amiga May, que lleva ya muchas adopciones de perros y gatos y todos y cada uno de ellos han sido y son el animal más feliz y mejor cuidado que conozco.

Y perros como Rita, un pastor alemán que tras prestar sus servicios a la Policía Nacional ha tenido que jubilarse por una displasia en ambas caderas y necesita llevar una vida de hogar. O como Ronny, Gala, Pipo, Duna y el resto de los que aparecen en la lista de adopción de “ Héroes de 4 patas”, muchos de ellos con más de una década de servicios a la sociedad.

En lo que llevamos de año ya han sido adoptados 40 perros que habían formado parte de las unidades caninas de la Policía Nacional, la Guardia Civil o las Fuerzas Armadas. Como Brus, perro policía especializado en la búsqueda de restos humanos que ayudó en el accidente del tren Alvia en Santiago de Compostela. O como Lucho, que estuvo con nuestras Fuerzas Armadas en Afganistán rastreando explosivos.

Cada año al llegar estas fechas se organizan muchas campañas de concienciación ciudadana al estilo  “Un perro no es un juguete” para evitar la compra de animales de compañía como regalo de Navidad y hacer frente a esa lacra social que es el abandono. En paralelo, también son muchas las campañas que promueven la adopción responsable como opción a la compra. La de #AdoptaUnJubilado de la organización  Héroes de 4 patas me parece una de las más nobles. Como ellos mismos dicen, lo que intentan es favorecer un cruce de destinos: el de esos perros policías a los que les ha llegado la hora de descansar con el de personas solidarias y comprometidas. Gente de alta calidad que entienda que estos perros, la mayoría en edad avanzada, necesitan un hogar donde disfrutar de tranquilidad tras dedicar su vida a garantizar la nuestra.  

Si eres uno de esos adoptantes o conoces a alguien que lo sea te recomiendo que visites la lista de adopción de “Héroes de 4 patas”, allí conocerás a quien te permitirá hacer ese doble regalo.   

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