La central nuclear de Ascó ha encontrado sustancias radioactivas en uno de las tuberías de la instalación que controla el nivel y composición de agua, llamado piezómetro. Según ha confirmado la Associació Nuclear Ascó-Vandellòs (ANAV), se encontró una “indicación de actividad hace unas semanas”, entre febrero y marzo, y se está llevando a cabo un seguimiento para descubrir de donde viene esta traza, que habría tenido una evolución descendente. El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) confirmó el miércoles en una comisión de Energia en el Congreso la presencia de estas sustancias y detalló que un grupo de trabajo analiza semanalmente los piezómetros para saber “porque han aparecido”. Según la ANAV, el hallazgo no constituye un suceso notificable y tampoco supone un peligro para la seguridad, ni para la salud de las personas o el medio ambiente.

Según la ANAV, el lugar en el que se ha detectado es un piezómetro, una perforación en el terreno de unos diez centímetros de diámetro y 30 metros de profundidad, que controla el nivel del agua de la capa freática. En Ascó I, por las condiciones del terreno, muy húmedo, hay cerca de unos sesenta y solamente en uno, de la unidad II, se habrían detectado estas sustancias radioactivas, según la ANAV. En cambio, desde el CSN han concretado a la ACN que la sustancia se habría detectado en dos piezómetros, mientras que la muestra en un tercero habría dado negativo. En otro piezómetro se están practicando muestras.

En la comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital celebrada en el Congreso el miércoles, el presidente del CSN, Fernando Martí Scharfhausen, admitió que el descubrimiento de cesio en la muestra, que se produjo entre la última semana de febrero y la primera de marzo, fue “algo peculiar” y reconoció que no saben por qué se produjo esto. “Cuando se inspeccionan una serie de pozos, se toman muestras y se analizan, y de repente, se ve que hay una muestra en un pozo que tiene algo que no debería tener, y eso es lo que estamos analizando, tanto el regulado como el regulador “, concretó.

Por otra parte, explicó que preguntó por las posibles causas, y si una fuga de los sistemas podría estar entre los posibles: “hay tantos tubos y tanto hormigón que es complicado”, concluyó. Por otra parte, reafirmó que están trabajando para averiguarlo y se comprometió a dar una explicación.

Incidentes en Vandellòs II

Después del incidente que mantuvo parada la central nuclear de Vandellòs II en marzo, el presidente del CSN ha afirmado que el parón fue ejecutado para llevar a cabo una inspección para determinar el origen de una fuga de agua recogida en el recinto de contención. Ha especificado que, mediante un robot, se inspeccionó la zona de donde parecía que provenía la fuga y se confirmó que el origen estaba en la soldadura de una válvula de ventilación de la tubería de descarga de un acumulador.

EL grupo de trabajo realizó una inspección reactiva entre el 12 y el 14 de marzo. Las conclusiones de la inspección se confrontarán con el análisis de la causa que está haciendo el titular de la instalación y contendrá información precisa para que los expertos en factores humanos, entre otros, puedan determinar de manera adecuada las acciones correctoras aplicables, según explicó Martí Scharfhausen.

Paralelamente, en la misma comisión, se ha informado de la aparición de restos de boro en el sellado de uno de los termopares que penetran la tapa del contenedor en Vandellós II. Según el CSN, el viernes se detectó un goteo en el cierre de uno de los termopares del contenedor del reactor. Por este motivo, se inició la secuencia de acciones para devolver la planta a parada fría (modo 5) y arreglar el goteo y estudiar las causas. Según el Consejo, la incidencia no ha tenido impacto en las personas ni en el medio ambiente.

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