La perrita Lilou había perdido todo su pelaje después de que su amo la abandonara, pero le creció nuevamente cuando encontró a una nueva familia, informa el periódico Metro.

La cachorra de bulldog de siete meses fue recogida por unos voluntarios en California, EE.UU., en septiembre del 2015. Sufría de enfermedades de los órganos respiratorios, y todo su cuerpo estaba cubierto de úlceras. La perrita temía a las personas y a los objetos.

En el refugio para mascotas los voluntarios empezaron a tratar a Lilou con baños y masajes con aceite de coco. Como resultado, se le cayó todo el pelaje, pero las úlceras remitieron. La perrita estaba más alegre con el paso los días. Semanas después Cora Fraser, propietaria de una tienda de antigüedades, vio las fotos de la perra y decidió adoptarla en enero del 2016.   

Fraser, de 37 años, cuenta que durante estos dos años Lilou ha cambiado significativamente: ahora le encanta caminar, ‘abrazar’ a su ama y jugar con sus otros tres perros. Además, a la bulldog le creció de nuevo el pelo. Sin embargo, la perrita todavía teme a los extraños y a las multitudes.

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