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La Agencia Tributaria es una entidad que está presente en el día a día, pues son muchos los impuestos que sin darnos cuenta debemos pagar. Entre ellos se encuentra el IVA, el cual se suma a casi a todos los productos y servicios que necesitamos.

Sin embargo, hay otras actividades comerciales que también tributan en la declaración de impuestos y que por su cotidianidad en la práctica no tomamos en cuenta como obligación tributaria. Veamos algunas.

Compras en internet de objetos de segunda mano

Se le denomina Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o ITP y se aplica a los objetos que no son de primera mano o nuevos. Este impuesto no solo se debe aplicar a las grandes compras, como la de una casa o un coche.

Es obligatorio que lo declares en cualquier transacción de objetos de segunda mano, como esa bicicleta o mesa que encontraste en la web como Wallapop . Para cumplir con este tributo lo debes presentar el modelo 600 para liquidarlo por tu cuenta.

Ventas por internet de objetos de segunda mano

Impuesto de la Renta como ganancia patrimonial es donde tributan los ingresos que obtuviste del mercado de segunda mano. Como vendedor no quedas exento de pagar este tributo.

Tendrás que cumplir con esta obligación así vendas una casa o participes en un fondo de inversión. La regla dice que siempre deberás pagarlo cuando el monto de la venta sea mayor al de la compra porque ya generaría una ganancia patrimonial.

Ejemplo, si compras una cocina en 500 € y la vendes por 600 € habrás concretado 100 € de ganancia patrimonial, por lo que Hacienda te pedirá tributar el 19% de esos 100€.

Por las donaciones también pagas

Impuesto de Sucesiones y Donaciones es el reglón donde tributa cualquier entrega de servicios, bienes y dinero en metálico que hayas recibido de forma gratuita, que no genere prestaciones o que se haya realizado sin ánimo de lucro.

De esta manera, se puede entender que cualquier dinero recibido tributa en este impuesto, por ejemplo la ayuda de tus padres o los regalos de una boda.

No hay límites, desde el primer euro debes tributar, solo quedan exentas según el artículo 7 del Código Civil, el dinero recibido por ayuda de estudios o alimentación.

Premios de loterías y sorteos

Cualquier premio obtenido por rifas o sorteos deben tributar en la declaración de la renta ya que, de forma inesperada, has obtenido una ganancia patrimonial que no se ha producido por la herencia o transmisión de elementos patrimoniales.

Normalmente las bases de los sorteos indican la fiscalidad de los premios y el monto de su valoración. Esa cantidad será la que Hacienda utilice para determinar la ganancia a efecto del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF).

Un ejemplo claro de tributo sería la fabulosa cesta de Navidad que ganaste y cuyo valor fue de 250 €. Esta la deberás incluir en el IRPF en el reglón de ganancia patrimonial el cual se añadirá a la base imponible general junto a los demás ingresos.

Cambio de la titularidad de los coches

Bajo esta situación entrarás al mundo de la tasas. Te explicamos mejor. Las tasas generan un tributo especial que se diferencia de los demás impuestos porque no superan el valor del servicio, es decir que no generan dinero para el organismo que las cobra.

En este universo las más comunes son las que genera la Dirección General de Tráfico (DGT) que es donde se producen todas las gestiones relacionadas con los vehículos.

Está atento porque cambiar la titularidad del coche, ya sea porque lo compraste de segunda mano o porque tu padre te lo cedió, lo cual también sería una donación, implica una pago de 54,60 €.

Por tener un bien ya debes pagar

No te sorprendas, es así. Poder disfrutar de una casa, una moto o un coche genera ingresos para el Estado. Para poder circular con una moto o un coche o cualquier otro vehículo tendrás que pagar el impuesto de circulación que se realiza en el ayuntamiento.

Específicamente, se llama Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) y lo debes pagar obligatoriamente. En el caso de tener una casa debes cumplir con el tendrás que pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles o IBI anualmente.

Y si es una vivienda que no es la principal o ni siquiera está alquilada deberás declararla en el IRPF en el reglón de imputación de renta inmobiliaria.

Los empresarios no escapan

Existe la figura del autoconsumo, es decir que si utilizas los productos o servicios que se generan en tu propia empresa deberás pagar impuesto, al igual que si lo ofreces a tus amigos de forma gratuita.

Esto deberás apuntarlo como una venta más a tu contabilidad, lo que te generará el impuesto total por los ingresos. Nadie escapa del pago de impuesto, cumple tu obligación.

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