Los científicos llevan toda la vida intentando buscarle explicación al crujido de nuestros nudillos. Después de años sin encontrar una respuesta, un nuevo estudio realizado por investigadores estadounidenses y franceses arroja luz sobre este gesto sonoro que tanto detestan algunos y que tanto aman otros.

Los investigadores de la Universidad de Stanford y la Escuela Politécnica de París explican, en un artículo publicado en la revista Scientific Reports, que el crujido ocurre debido al colapso de pequeñas burbujas de aire en el fluido que rodea las articulaciones.

Esta formación de burbujas se conoce como cavitación, y ocurre cuando el líquido sinovial que lubrica las articulaciones se separa, creando una disminución repentina de la presión y un espacio resultante lleno de gas.

Para realizar este descubrimiento, los científicos desarrollaron un modelo matemático capaz de predecir exactamente lo que ocurre en una articulación. Así, comprobaron que la acústica de un nudillo que cruje coincide con lo que sucede cuando se libera la articulación, aumentando la presión sobre el líquido sinovial y provocando que las burbujas colapsen.

El colapso de pequeñas burbujas de aire es el que produce el crujido

Un estudio de la Universidad de Alberta en 2015, en cambio, argumento que el sonido se producía cuando se formaban estas burbujas, no cuando explotaban. Este gesto, tan molesto para algunas personas, ha tenido numerosas explicaciones a lo largo de la historia, desde vibraciones en el tejido hasta el ajuste de las cápsulas articulares hasta el colapso o la formación de burbujas. Una duda que parece haberse despejado gracias a este estudio.

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