Las negociaciones entre los independentistas para la conformación de la Mesa del Parlament continuaban todavía ayer tarde. Mañana se celebrará la sesión constitutiva de la Cámara catalana y los deberes parece que todavía están por hacer. Ni Junts por Catalunya ni ERC han anunciado los cuatro nombres que tendrían que ocupar los cargos en la Mesa y que garantizarían la mayoría independentista de un órgano formado por siete miembros.

La presidencia del Parlamento sigue siendo una incógnita. La renuncia, el jueves pasado, de Carme Forcadell a renovar como segunda autoridad institucional de Catalunya en favor de alguien “libre de procesos judiciales” situó a Ernest Maragall, exdirigente del PSC ahora en las listas de ERC, como candidato para sustituirla.

La función de Maragall está clara en la Mesa de e dad –un órgano transitorio encargado de ges­tionar la sesión de constitución del Parlament– junto con los dos miembros más jóvenes: ­Gerard Gómez y Rut Ribas. A pesar de todo, Maragall se encargó este fin de semana de frenar las especulaciones en una entrevista en TVE asegurando que se postula “en principio sólo como presidente de la Mesa de e dad y punto, y basta”. Más tarde fue más claro y afirmó que la presidencia del Parlament no ­está en sus planes: “No es ni mi voluntad ni mi ­proyecto”.

JxCaty la CUP se reúnen para tratar la posible cesión de un puesto en la Mesa para los anticapitalistas

Teniendo en cuenta que ERC tendría que ocupar la presidencia del Parlamento en virtud del pacto alcanzado con JxCat, y sin descartar todavía a Maragall, los nombres se reducen. Suena ahora con fuerza Alba Vergés. La republicana tiene experiencia –es diputada desde el 2012– y hoy día es la mejor situada al menos para formar parte de la Mesa.

Quien parece descartado para formar parte de este órgano es Roger Torrent. Esquerra le ve como portavoz del grupo parlamentario, mientras que a Marta Rovira, secretaria general de la formación, se le reservaría un cargo en un futuro Govern.

En principio, y según los resultados del 21-D, dos de las siete sillas para la Mesa tendrían que ser para la lista que lidera Carles Puigdemont, dos para Esquerra, dos más para Ciudadanos, y una para el PSC.

Pero puede haber alguna va­riante. Estos últimos días JxCat ofreció a la CUP un puesto en la Mesa. Los anticapitalistas resolvieron el sábado en el consejo político de su formación que aceptarían la oferta. Y ayer, los diputados electos de JxCat Jordi Turull, Josep Rull y Elsa Artadi mantuvieron conversaciones con las cuperas Maria Sirvent y Natàlia Sànchez. Por lo tanto, no es nada descartable que JxCat acabe cediendo una plaza.

Aun así, mientras JxCat y la CUP entablaban conversaciones, ERC contactaba con Catalunya en Comú por la tarde. Los comunes dan por hecho que no estarán en la Mesa. Y fuentes conocedoras de las reuniones aseguran que se abordan “otras cuestiones”. En todo caso, por la mañana el líder de Cat­Comú en el Parlamento, Xavier Domènech, dejó claro que no aspiran a tener una plaza en este órgano: “No tenemos ningún acuerdo”. Junts por Catalunya, ERC y la CUP no están dispuestos a perder la mayoría independentista en un órgano que consideran vital para la legislatura.

Hoy están previstas más reuniones entre los diversos grupos. Ayer se produjeron algunos “avances”, según fuentes, pero de los encuentros de hoy tendrían que salir definitivamente los nombres de la Mesa del Parlament

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