La sombra del caso Cifuentes es alargada. El polémico máster ha situado a la presidenta de la Comunidad de Madrid cerca de la dimisión, ha colocado a la Universidad Rey Juan Carlos al borde del precipicio, ha causado una nueva crisis en el PP y mantiene en tensión a Ciudadanos. Ahora, ha abierto un nuevo frente, en Podemos.

Pablo Iglesias se impuso a Íñigo Errejón en el Congreso de Podemos celebrado hace algo más de un año. Ambos pactaron una salida para Errejón: será el candidato a la Comunidad de Madrid en las elecciones autonómicas que se celebrarán en mayo del año que viene. Sustituirá, por tanto, a Ramón Espinar, líder de Podemos en Madrid y actual jefe del grupo parlamentario de los morados en la Asamblea madrileña.

Adelanto de las primarias

Ese relevo se iba a formalizar en unas primarias previstas para poco antes de los comicios. Pero cuando estalló el caso Cifuentes, en Podemos vieron que tenían demasiados voces para reaccionar al asunto. Espinar, Errejón y la portavoz del partido en la Asamblea, Lorena Ruiz-Huerta, de la rama anticapitalista, daban explicaciones de forma indistinta sobre la crisis que se ha desatado en la Comunidad de Madrid.

La dirección del partido pensó entonces que era conveniente que una sola persona coordinase la estrategia de Podemos en este asunto y vio conveniente nombrar ya candidato a Errejón, pues es un político conocido que puede tener tirón electoral. En otras palabras, Podemos acordó adelantar las primarias para iniciar ya con Errejón a la cabeza la que será una larga precampaña electoral.

“Dos procesos”

El miércoles, se reunió el Consejo Ciudadano Autonómico de Madrid para organizar esas primarias y decidió elegir al candidato y escoger la lista que concurrirá a los comicios de 2019. En ese punto se produjo un desencuentro que ha llevado a una nueva crisis interna en el partido. La dirección de Podemos Madrid habló de “dos procesos”, uno para votar al candidato, otro para decidir sobre la lista.

Esa resolución coincide con la propuesta que había formulado Espinar, afín a Iglesias, y que pasaría por celebrar unas primarias en mayo para nombrar candidato a Errejón y otras más adelante para escoger al esto de la lista. El futuro candidato rechaza la doble elección. Considera que es una estratagema para hacer una candidatura que escape de su control. Errejón quiere tener la última palabra en la elaboración de esa lista y se reclama que todo se decida en una misma votación.

“Ahora es el momento de hablar de Cifuentes”

“Nunca se han duplicado este tipo de procesos. En Podemos siempre se ha elegido al candidato y a su equipo en unas únicas primarias”, indican fuentes próximas a Errejón. La polémica está servida. El Consejo Ciudadano invitó el miércoles a Errejón a una reunión para tratar de aclarar las cosas, pero éste no acudió lo que provocó el enfado de Espinar, según explican fuentes del partido.

Pero también Errejón está molesto. Tan molesto que ayer en el Congreso, donde es diputado, surgieron rumores de que estaba dispuesto a renunciar a la candidatura si no se le permite controlar la lista. “La lista la harán los inscritos”, explican otras fuentes de Podemos que tildan de “irresponsable” el comportamiento de Errejón: “Ahora es momento de hablar del caso Cifuentes y no de abrir una crisis interna en nuestro partido”, explican.

Iglesias es de esa opinión y no lo esconde. Ayer quiso poner orden en este conflicto. “La gente no nos va a permitir ni media tontería con cuestiones internas”, afirmó en el Congreso llamando así al orden a Errejón, aunque sin nombrarlo de forma expresa.

Deja un comentario