Quién sabe si Junts per Catalunya será víctima de uno de sus lemas de campaña: “Para que vuelva el presidente, hay que votar al presidente”. Carles Puigdemont prometió durante la campaña que volvería si era escogido para ser investido; tras las elecciones y con los resultados en mano –y con JxCat por delante de ERC contra pronóstico– el mensaje se diluyó y aseguró que querría volver a Catalunya “cuanto antes mejor” y que si no se le permitiera jurar su cargo se daría una “importante anormalidad”. ERC está a la espera, aunque desde el partido dan por hecho que el expresidente no volverá a Catalunya. A pesar de todo, los republicanos quieren poner los puntos sobre las íes y estudia, tal como avanzó El Confidencial y según fuentes de la formación, un viaje de su secretaria general, Marta Rovira, a Bruselas y estudiar alternativas.

“Es lógico, pero en todo caso es imposible que Rovira vaya a Bélgica antes de acabar el año”, aseguran en ERC. Para los republicanos, el mero hecho de que el número cuatro de la lista de JxCat, Jordi Turull, planteara el miércoles una “votación telemática” para la sesión de investidura, “es un signo evidente de que también ellos dan por hecho que Puigdemont no podrá volver”. Puigdemont no ha tomado aún la decisión, pero sectores del PDECat coinciden con ERC y creen que el expresidente no volverá. También consideran significativo que tan activo como es el número uno de JxCat en Twitter no se haya pronunciado en los últimos tres días.

La patata caliente la tiene Junts per Catalunya. ERC quiere conocer de primera mano las intenciones de Puigdemont. Toda negociación está pendiente de su decisión. Incluso la de la composición de la Mesa del Parlament. Por eso la expedición a Bruselas.

Ahora bien, ERC tiene marcado en rojo el 4 de enero, día en que el Supremo ha citado a declarar nuevamente al presidente de ERC, Oriol Junqueras. “Cabe la posibilidad de que sea liberado, por lo que si se trata de restituir el Govern, Junqueras debería ser la apuesta de JxCat y ERC para ser investido presidente de la Generalitat”, subrayan en Esquerra, en la línea que han expresado públicamente ya el exconseller Carles Mundó o el diputado en el Congreso, Gabriel Rufián. Pero si se da tal caso en ERC esperan que JxCat tome la iniciativa y mueva ficha: “Tienen 12.000 votos más que nosotros y tienen que tomar el liderazgo también si así sucede”, remarcan.

Sea como sea, Puigdemont demostró durante la anterior legislatura que es imprevisible, razón por la cual en ERC aún hay quien anda con pies de plomo y piensa que no se puede descartar que el expresidente opte por regresar.

Sin embargo, está por ver si en conversaciones venideras tanto JxCat como Esquerra plantean a los demás miembros del anterior Govern en Bélgica que renuncien a sus funciones como diputados. Con todo, ERC afirma categóricamente que hasta hoy no lo ha pedido a los suyos, Meritxell Serret y Toni Comín. Estos dos exconsellers más Lluís Puig y Clara Ponsatí podrían obtener el acta de diputado, ya que no es necesaria su presencia en el Parlament para hacerlo. También puede obtenerla Puigdemont. Pero no podrían ejercer como diputados ni delegar el voto, poniendo en peligro la mayoría parlamentaria independentista. El artículo 93 del reglamento del Parlament recoge que los diputados pueden delegar el voto “sólo en los supuestos de hospitalización, enfermedad grave o incapacidad prolongada debidamente acreditadas”. Hay quien generaliza y se aferra al término “incapacidad”, pensada en el términos que usa la Seguridad Social, pero eso, tal como reconocen desde todas las filas independentistas, es una interpretación “muy laxa que sin duda sería impugnada y suspendida más tarde por el TC”.

Por el contrario, los independentistas creen que los diputados electos Jordi Sànchez y Joaquim Forn, aún en prisión, tienen más posibilidades de poder ejercer sus funciones en el Parlament que Serret, Comín, Puig y Ponsatí. Especialmente si el Supremo admite la libertad bajo fianza para los dos primeros tras sus declaraciones ante el juez del día 11 de enero.

A la espera de ver cómo activa JxCat su plan A, el de Puigdemont presidente, la situación con el entorno de ERC se va tensando. Ayer José Rodríguez, número 26 en la lista de ERC, con el apoyo del electo Ruben Wagensberg, reprochó a los próximos diputados de JxCat Lluís Guinó y Josep Costa que no hubieran hecho “un ejercicio de realismo” durante la campaña al asegurar que Puigdemont podría ser el presidente.

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