El titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona , el juez Juan Antonio Ramírez Sunyer, se reincorporó después de su baja por razones médicas. Había sido ingresado en un centro de la capital catalana a mediados diciembre tras sufrir un problema intestinal. Es el magistrado que investiga la organización del referéndum del 1 de octubre a raiz del exjuez Santiago Vidal y por lo que tiene encausados a varios ex altos cargos del Govern, como el ex conseller de Hacienda, Lluís Salvadó y el número 2 de Economía, Josep Maria Jové. Durante su ausencia había sido reemplazado por Jaime Conejo, del Juzgado de Instrucción número 16 de la Audiencia de Barcelona.

Además, la sección segunda de la Audiencia de Barcelona desestima otras tres recusaciones –después de la de Josep Maria Jové– que se presentaron contra el magistrado en relación a la causa en la que se investiga a una veintena de personas por delitos de revelación de secretos, desobediencia, prevaricación y malversación. Una de ellas era la de Lluís Salvadó.

Sunyer, de 70 años de edad, había dejado de instruir el caso del 1-O tras ordenar la operación en la que el pasado 20 de septiembre fueron detenidos una veintena de cargos del Govern, entre ellos Jové, ya que cuatro de las defensas plantearon su recusación, tres de las cuales estaban pendientes de ser resueltas por la Audiencia, según el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC).

Ramírez había estado sometido a fuertes presiones desde que comenzó la investigación respecto de la creación de las estructuras para un futuro estado catalán. Todo comenzó a raíz de una denuncia contra el ex juez Santiago Vidal, después de que éste reconociera que estaban extrayendo datos de los contribuyentes para llevar a cabo el proceso constituyente.

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