El mundo ha alcanzado cotas de inestabilidad que no se daban desde la guerra fría. Desde el punto de vista de las empresas, la preocupación por elementos externos que amenacen la inestabilidad de los mercados ha aumentado notablemente en 2018. Esta es una de las conclusiones de un informe realizado por la aseguradora AON, en colaboración con la consultora Risk Advisory. La principal conclusión, según esta compañía, es que hoy más que nunca es necesario para las corporaciones multinacionales disponer de productos aseguradores que cubran los posibles incidentes que se produzcan en los países en los que operan.

Los resultados del ‘Mapa de Terrorismo y Violencia Política 2018’ de AON y Risk Advisory apuntan a “un mundo más inestable y peligroso, donde los riesgos geopolíticos que amenazan los negocios se están convirtiendo en una preocupación mucho mayor”. El informe señala que, por tercer año consecutivo, se han incrementado los niveles de riesgo en más países que los que se han reducido. Los ratios muestran la persistencia y diversificación de las amenazas terroristas y adicionalmente este año, también reflejan el impacto del resurgimiento del nacionalismo y el autoritarismo de manera significativa.

El citado estudio remarca que “si bien el descontento civil y el terrorismo dominan las clasificaciones de riesgos de la mayoría de los países, la probabilidad de un conflicto interestatal que involucre a las principales potencias ha alcanzado el punto más alto desde el final de la Guerra Fría”. En este sentido, destaca la creciente rivalidad geopolítica que implica a grandes potencias como Estados Unidos, Rusia o China, a lo que se une un déficit de liderazgo en la diplomacia internacional. Ambos factores “contribuyen al riesgo continuado y creciente de un conflicto armado”.

Otra de las predicciones es “que los países más vulnerables se enfrentan a un mayor riesgo de violencia política internamente, y están expuestos a una mayor inestabilidad procedente de los conflictos armados”. Las conclusiones también muestran que “estos riesgos no son solo una preocupación en mercados emergentes y en desarrollo. Las economías desarrolladas también tienen una mayor exposición de en este momento. Las tensiones entre Rusia y Occidente, por ejemplo, aumentan los riesgos de disturbios, divisiones políticas e inestabilidad, e incluso los conflictos. La amenaza terrorista también persiste, aunque la amenaza global del Estado Islámico parece estar disminuyendo”.

Estas son las principales conclusiones del estudio:

  • Los niveles generales de riesgo de violencia política en todo el mundo aumentaron por tercer año consecutivo, con 17 países que aumentaron su calificación de riesgo mayor y solo seis disminuyeron.
  • El 40% de los países son calificados como zonas con exposición a riesgos de terrorismo y sabotaje.
  • El 60% de los países están expuestos a riesgos de huelgas, disturbios y conmoción civil.
  • Un tercio de los países están expuestos a guerra civil, guerra con otros países o riesgos de golpe de Estado.
  • La amenaza del Estado Islámico (EI) ha dejado de extenderse, pero aún no ha desaparecido.
  • En 2017 al igual que en 2016, el Estado Islámico (E.I.) y sus seguidores perpetraron ataques en 29 países.
  • En los países occidentales, el Estado Islámico (E.I.) reclamó la autoría de menos ataques en 2017 (14) en comparación con 2016 (19), y el número de ataques inspirados por el Estado Islámico (E.I.), aumentó en uno (de 14 a 15).
  • En términos del número total de ataques terroristas, Oriente Medio y el sur de Asia fueron las dos regiones más afectadas por el terrorismo en 2017. América Latina y Eurasia fueron las menos afectadas.
  • Los cinco países con mayor número de ataques terroristas en 2017 fueron Irak, India, Somalia, Pakistán y Nigeria.

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