El Reino Unido prohibirá la compraventa de artículos de marfil, sea cual sea su fecha de fabricación, con la intención de acabar con el comercio ilegal de este material y la caza furtiva de elefantes, según ha informado Michael Gove, secretario del Departamento de Medio Ambiente del Reino Unido.

La decisión de las autoridades británicas deriva de los resultados de una encuesta pública en la que participaron más de 70.000 personas, el 88% de las cuales se opusieron al comercio de objetos de marfil.

La nueva legislación, que espera aún la pertinente aprobación parlamentaria, será la más dura de Europa y una de las más estrictas del mundo. Una nueva norma del juego que busca presionar al resto de países y acabar con la muerte de los más de 20.000 paquidermos que pierden la vida cada año para satisfacer la demanda mundial de marfil, concentrada mayoritariamente en Asia.

De hecho, se estima que el intercambio de productos de marfil ha hecho menguar casi un tercio del global el número de paquidermos en la naturaleza en la última década, pues cada día son asesinados al menos 55 elefantes africanos por sus colmillos, según datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

Como consecuencia de la aplicación de la nueva norma, el que se dedique al intercambio de productos que contengan este material en el Reino Unido se expondrá a multas ilimitadas y hasta a una pena de cárcel máxima de 5 años por violar la prohibición.

Delirio por el marfil

Unos 20.000 elefantes mueren cada año para satisfacer la demanda mundial de marfil.

El comercio internacional de marfil es ilegal desde 1990 y la venta de marfil de elefante africano de cualquier edad no está autorizada en Reino Unido, si bien sí que se permite, en este y en el resto de los miembros de la Unión Europea, la compraventa de artículos producidos antes de 1947, así como la de los fabricados después de esta fecha, siempre y cuando cuenten con un certificado de las autoridades británicas.

No obstante, la nueva ley, ahora más restrictiva, prohibirá la venta de todos los objetos que contengan marfil, independientemente de su fecha de fabricación, y sólo quedarán exentas del veto aquellas piezas producidas antes de 1947 con menos de un 10% de marfil y los instrumentos musicales fabricados antes de 1975 con menos de un 20% de marfil.

Adicionalmente, podrán esquivar la nueva norma los retratos en miniatura pintados sobre astillas de marfil o aquellas piezas de al menos 100 años de antigüedad en manos de museos y otros especialistas que sean consideradas importantes por su rareza y exclusividad.

Las autoridades británicas buscan con esta nueva legislación que el marfil deje de ser visto como un lujo o un símbolo de alto estatus social –el kilo se vende a unos 1.000 euros en el mercado- y así conseguir que la ciudadanía deje de soñar con productos de marfil, al igual que un día dejaron de hacerlo con abrigos de piel de tigre gracias a la presión ciudadana.

En cuanto a otras legislaciones, a día de hoy, la prohibición china referente a la venta de artículos de marfil exime a las “reliquias” de marfil, sin establecer una fecha previa a la cual deben haber sido producidas, mientras que el veto que establece la norma federal de Estados Unidos exime a todos los artículos de más de 100 años, así como a los artículos con un contenido de marfil de hasta el 50%.

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