Una reclamación de PNV, Junts Per Catalunya y Coalición Canaria ha dejado en el aire la participación de Vox en el debate electoral a cinco organizado por Atresmedia. Más allá de la formación insular, dos grupos nacionalistas han conseguido que la Junta Electoral Central impida la celebración de este evento en el formato diseñado por la televisión privada.

Esta organización considera que el partido de extrema derecha no cumple los criterios para ser considerado “grupo político significativo”. Tras esta decisión, Atresmedia propone sustituirlo por un debate a cuatro, eliminando la participación de Santiago Abascal.

El presidente de Vox no ha tardado en reaccionar a esta decisión asegurando a través de su cuenta de Twitter que “está claro quien manda todavía en España: los separatistas”. “Hasta el día 28-A. Porque una gran victoria de la España Viva impulsará la ilegalización de los que quieren romper nuestra convivencia, nuestra Constitución y nuestra patria”, ha añadido en ese mensaje. En relación a este tema ha planteado en un tuit anterior que “algunos no saben qué hacer para excluir a Vox, o para incluir a sus socios separatistas y golpistas en el debate”.

Abascal obvia de esta manera que la decisión no ha sido tomada por el Gobierno, sino por la Junta Electoral Central. Este órgano está formado por ocho magistrados del Tribunal Supremo, designados por el Consejo General del Poder Judicial, y cinco catedráticos de Derecho o de Ciencias Políticas y Sociología, en activo, designados a propuesta conjunta de los partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones de electores con representación en el Congreso de los Diputados.

El equipo del expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, presentó el recurso el primer día de campaña junto a PNV y Coalición Canaria.

La Junta Electoral Central justificó su decisión recordando que los partidos que han recurrido la presencia de Abascal junto a los cuatro líderes políticos nacionales “consiguieron representación parlamentaria y un porcentaje de votos válidos superior” al de Vox. Frente al 0,1 de apoyos recabados por la formación de extrema derecha en 2016, Convergència Democrática de Catalunya – de la que forma parte Junts – obtuvo un 2,01% de representación y 8 escaños; PNV tuvo 1,19% de votos y 5 escaños; y Coalición Canaria un 0,33% y un 1 escaño.

Tras el desenlace de este procedimiento, esta actuación dará alas a la formación de extrema derecha para continuar vinculando en sus próximos mítines a Sánchez y a los líderes independentistas. Ya lo hizo en el arranque de campaña, mientras sus seguidores coreaban “Puigdemont a prisión”, aseguró que Vox es la “única alternativa” para “enfrentarse a ese frente popular que está en el Gobierno apoyado por los separatistas”.

En esa crítica feroz al nacionalismo no español, este partido defiende la ilegalización de los partidos independentistas, el cierre de TV3, la recuperación de las competencias educativas de las autonomías o la supresión de los Mossos d’Esquadra. Además, en varias ocasiones ha solicitado “prisión inmediata” para el president catalán, Quim Torra. De esta forma, Vox tiene munición para alentar al victimismo en la campaña en la línea de un discurso que ya ha comenzado a difundir su líder.




Source link

Deja un comentario