En cultura, el PSOE siempre ha mirado a Francia, aunque sin poder llegar a emular su política de subvenciones. La Francia de François Mitterrand y el ministro Jack Lang, que desarrollaron la excepción cultural del cine, con ingentes ayudas a la producción, que si bien hoy están en los 600 millones de euros, llegaron a superar los mil millones. La Francia que promovió el precio fijo del libro. La Francia que gozaba de un Ministerio de Cultura hiperpoderoso. Los socialistas siempre buscaron esas medidas –y algunas las incorporaron-, pero siempre teniendo en cuenta nuestras arcas económicas.  

El programa que presentan para las elecciones del 28A mantiene trazos de los franceses, con gotas de las propuestas de Emmanuel Macron, cuyo programa mantenía aún la idiosincrasia francesa de la subvención, aunque los tiempos actuales exigen que la mirada llegue ahora un poco más arriba, a Reino Unido. Allí la política cultural se mantiene en gran parte con la financiación que se consigue mediante la lotería nacional y los programas de deducciones fiscales en el apoyo a las creaciones culturales.

Como ya introdujeron en el programa de las elecciones de 2016, PSOE basa su apuesta en que la financiación de la cultura se desarrolle mediante una Ley de Mecenazgo, aunque esta vez incorporan el micromecenazgo para las exenciones fiscales de empresas y particulares que apoyen las creaciones. También mantienen la promesa de llegar a un acuerdo con el ICO para la creación de un fondo de capital riesgo y capital nido dirigido a la modernización e internacionalización de las empresas culturales y creativas español. Y aseguran un IVA reducido para los servicios y actividades. Es decir, que no se vuelva a superar el porcentaje del 10%.  

La novedad estriba en destinar un porcentaje de la recaudación de los sorteos de la Lotería Nacional a la financiación del cine y otros ámbitos culturales. Esta medida, que Reino Unido tiene en su agenda desde hace años, fue implementada por Macron el año pasado con la creación de un billete especial de lotería con el que se pretendía una gran recaudación para la conservación del patrimonio histórico. El PSOE parece buscar medidas creativas un poco más al norte.

Sin embargo, es llamativo que en el epígrafe destinado al acceso de la cultura a la ciudadanía no esté incluida una de las medidas estrellas socialdemócratas que sí llevó a cabo el presidente francés, que a su vez copió al italiano, Mateo Renzi: el bono cultural para los jóvenes. De ello llegó a hablar el propio PSOE hace ya un año e  incluso puso cuantía: 60 euros anuales. Al final, parece haberse caído de la lista.

Pacto, Ministerio y Consejo Estatal de la Cultura

En el programa sí se mantiene el ADN de los socialistas en la promesa de un Pacto de Estado por la Cultura para fomentar el peso de estas actividades el PIB, en incrementar el presupuesto para Cultura y en mantener este Ministerio. A su vez pretenden crear nuevos organismos. Uno de ellos será el Consejo Estatal de la Cultura y la Propiedad Intelectual “para articular las voces del sector”, aunque se desconoce quiénes podrían formar parte de este Consejo. También crearán la Comisión Delegada para Asuntos Culturales para reforzar las necesidades en materia de cultura entre los diferentes ministerios (esto afecta principalmente a Hacienda y Educación).

Y como la SGAE ha sido uno de los grandes quebraderos de cabeza de los últimos meses para Cultura, los socialistas crearán una Oficina de Derechos de Autor, dependiente de este ministerio, que “velará por el buen funcionamiento de los órganos de gobierno de las entidades de gestión de derechos de autor”. En todos estos casos, el ejemplo sigue siendo Francia.

Por diferentes áreas, en relación con las artes escénicas, el PSOE perseguirá la aprobación de la ley específica del INAEM, que le permita obtener más autonomía, y la creación de un nuevo Centro Nacional de la Danza, que sea la sede del trabajo de la Compañía Nacional de Danza y del Ballet Nacional. Con respecto al cine, además de reforzar las líneas de subvención con lo recaudado por la lotería, las desgravaciones fiscales y fomentar la atracción de rodajes en España mediante deducciones fiscales, se pretende refundar la Filmoteca Nacional, sobre todo con respecto a la conservación del patrimonio fílmico.

Entre los museos, los socialistas se han centrado en los estatales, principalmente en el Museo Arqueológico Nacional –es el museo más visitado en una lista que no incluye ni al Prado, ni el Reina Sofía ni el Thyssen- al que se le dotará de más autonomía y recursos.

Más dinero para la RAE, lenguas y poesía

Las letras se ven beneficiadas por dos medidas estrella. El PSOE se compromete a dar “una financiación estable y suficiente” a Real Academia Española, cuyo presupuesto se vio mermado en los últimos años, aunque no se concreta una determinada cantidad.

Otro eje importante será el fomento de la pluralidad de las diferentes lenguas del Estado. Por un lado, con la puesta en marcha de una Casa de la Traducción con el fin de traducir al castellano las obras escritas en las distintas lenguas del Estado. Y, por otro, con un Plan Nacional de fomento de la lectura que abarque las diferentes lenguas y que incluirá un Plan plurianual de cooperación con las comunidades autónomas y ayuntamientos para la mejora las bibliotecas, el estímulo a la lectura, la adquisición de fondos y una línea para que bibliotecas, librerías y centros educativos desarrollen actividades con los autores. El PSOE también quiere que haya más encuentros dedicados a la poesía en las distintas lenguas estatales.

En relación al Patrimonio Histórico habrá medidas para proteger las obras con sanciones por el expolio y las exportaciones ilegales. Además, se reformará la Ley de Patrimonio con el fin de incluir la protección para el patrimonio industrial –fábricas e instalaciones antiguas que quedan abandonadas- fílmico y paisaje cultural. También se digitalizará buena parte del patrimonio para que sea más accesible a todos los ciudadanos. Y la medida el 1,5% cultural –parte de la inversión que se destina a las infraestructuras- incluirá a su vez un apoyo al arte contemporáneo. No hay, por otra parte, ninguna propuesta en relación con el patrimonio de la Iglesia.

El videojuego, al que se quiso dotar con una inyección de 2,5 millones de euros en los presupuestos no aprobados del PSOE, mantendrá su importancia, y se creará un plan conjunto con el Ministerio de Industria para la profesionalización de este sector.

Igualdad y paridad

Por último, los socialistas quieren implementar la paridad en el organigrama de las instituciones culturales, además de favorecerla en los proyectos culturales mediante sistemas de incentivos en las ayudas públicas, si bien los últimos concursos de los centros teatrales nacionales no han cumplido con esta medida –todos los directores elegidos han sido hombres-. El PSOE se compromete finalmente a que la memoria de las creadoras quede restituida.




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