Pepe Rubianes (1947-2009) estrena calle en la Barceloneta, el barrio en el que residía, este domingo por la mañana con una fiesta que divulgará una de sus facetas menos conocidas, la de poeta. El actor y humorista, tan popular por la ironía e irreverencia de sus monólogos, dejó a su hermana Carmen Rubianes tres maletas llenas de libretas con creaciones literarias nunca publicadas. Un caos de poesías, notas y reflexiones escritas de su puño y letra que poco a poco va saliendo a la luz en forma de libros.

“Ahora que estrenaremos la calle a su nombre y estamos tan orgullosos de él, me gustaría aprovecharlo para mostrar que era muy polifacético y reivindicarle como autor”, explica su hermana a La Vanguardia. “No era solo el Pepe cachondo que nos hacía reír, también había otro más íntimo: llevaba dentro a un poeta, a un escritor”, sostiene.

Su albacea recuerda así que el actor “escribía sus guiones y monólogos”, “recibió un premio de poesía cuando era universitario” y vivió un periodo especialmente prolífico durante sus viajes por África. Ha publicado parte del contenido de las libretas que le legó en dos volúmenes, Poemas africanos (2012) y Después de despedirme (2014), que tendrán continuidad este año con una tercera entrega aún sin título.

No era solo el Pepe cachondo que nos hacía reír, también había otro más íntimo”

Carmen Rubianes

La celebración que organiza el Ayuntamiento de Barcelona para acompañar el cambio de nomenclátor –al que se oponen los descendientes del Almirall Cervera, que ha dado nombre hasta ahora a la calle– se enmarca en el ciclo Primavera Republicana y contará con un recital de poemas, música y parlamentos. Carmen Rubianes hablará del “Pepe poeta” y a continuación la poetisa Corina Oproae recitará Madrugar, del libro Poemas Africanos. La actriz Eva Mateu declamará Se fue, esto es todo…, del mismo poemario. El actor Pol Forment tomará el relevo con Tu ausencia, incluido en Después de despedirme, y cerrará el recital el escritor y periodista Jordi Llompart con El Tren, de la monografía africana.

“También me ha confirmado que hablará Andreu Buenafuente, que era muy amigo de Pepe y vendrá desde San Sebastián expresamente para la fiesta; quizá también recite porque le encantan los poemas de Pepe”, añade su hermana. También está prevista la intervención musical de Joan Manuel Serrat y Èric Vinaixa, así como la presencia de una nutrida representación de Viudas de Rubianes. Este colectivo de amigos del actor ha promovido con insistencia y sarcasmo el cambio de nomenclátor, incluso con esquelas en la prensa en los aniversarios del fallecimiento.

Me encantaría que sus textos participaran en el festival de poesía de Barcelona”

Carmen Rubianes

Si pudiera acudir a su propio homenaje, Rubianes subiría seguro a recitar, otra actividad que le encantaba y que su público apenas conoce. “Era un gran rapsoda, tengo varios cassettes suyos de él recitando”, comenta su hermana. “Dentro de seis o siete meses sacaremos otro libro de poesías, todas inéditas, y me encantaría que sus textos participaran en el festival de poesía de Barcelona este año o el que viene”, adelanta.

Para celebrar el estreno de la nueva calle y como avance del próximo libro, Carmen Rubianes ha cedido a La Vanguardia uno de los poemas inéditos que aguardan en las tres maletas que le dejó. Quiere dedicarlo “a todos los niños del mundo que lo están pasando mal”. La temática y la crudeza de los versos contrastan enormemente con los hilarantes monólogos del actor y sorprenderán seguro a los aficionados a su teatro.

A los adoptantes y sus niños

Los adoptantes se van con sus niños etíopes

llenos de luz, ilusión y energía renovada.

Han encontrado el epicentro cordial de su vida

en el jardín nocturno de una tierra hambrienta

enajenada por todo equilibrio humano posible,

por toda justicia social enferma de sí misma,

por el absurdo vital de un tiempo patético

que nos ha tocado vivir

y frente al cual, parece que no hay vuelta.

/

Se van esos niños a otras tierras,

pegados a su piel negra,

a un mundo de pieles blancas.

/

Se van con sus ojos enormes

esperando locamente

una caricia del amor que desconocen

y, al marchar, vuelven atrás la mirada,

el corazón, el alma…

Atrás queda la nada, el dolor, la muerte…

Al frente: a incógnita, ¿el infierno?, la vida,

el amor, ¿el paraíso…?

/

Solo el tiempo habla.

/

Esos niños son su historia, la mía, la tuya,

y los veo marchar con su maletita

repleta de cosas vivas

por el camino que sube y por el camino que baja

hacia el horizonte impalpable de la vida.

/

Los veo marchar y se me saltan las lágrimas,

se me rompe el alma en su “¡adiós, Pepe…!

y todo se me revuelve en una tristeza funeral

y camino sin rumbo

presa de la amargura más amarga

y desearía que la humildad tuviera una sola cabeza

para poder cortársela de cuajo.

Pepe Rubianes

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