El plan secreto que diseñó el Govern de Carles Puigdemont para “incrementar el nivel de conflictividad con el Estado” y lograr la independencia de Catalunya mediante “la desconexión forzosa” asignó un papel decisivo a Procés Constituent, la entidad fundadora de Catalunya en Comú por la que pasó Xavier Domènech antes de encabezar la candidatura de este partido en las elecciones del próximo 21 de diciembre. Otros miembros de la formación que concurren a los comicios en posiciones de salida también militaron en Procés Constituent que, según la hoja de ruta del Ejecutivo de Junts pel Sí, se situó al mismo nivel que la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural en la estrategia conjunta para provocar la ruptura con el resto de España que desembocó en la declaración unilateral de independencia (DUI) del pasado 27 de octubre.

La referencia a Procés Constituent aparece en la página 18 del documento ‘#EnfoCATs. Reenfocando el proceso de independencia para un resultado exitoso’. Propuesta estratégica, descubierta por la Guardia Civil en la operación Anubis del pasado 20 de septiembre contra las llamadas estructuras de Estado y los preparativos del referéndum del 1-O. Lo ocultaba en su vivienda el entonces secretario general de Vicepresidencia, Economía y Hacienda, Josep María Jové, un dirigente de la máxima confianza de Oriol Junqueras y al que las pesquisas sitúan en el núcleo del plan secesionista.

Aunque no está fechado, se cree que fue escrito a finales de 2016. Los investigaciones subrayan que los acontecimientos de los últimos meses siguieron fielmente las pautas de #EnfoCATs y el juez del Tribunal Supremo que instruye la causa contra el procés, Pablo Llarena, se ha apoyado en su contenido para mantener en prisión al propio Junqueras, el exconsejero de Interior Joaquim Forn y los presidentes de la ANC y Omnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, respectivamente. “Refleja la existencia de un grupo de individuos que ha desempeñado una función definitoria de cómo y cuándo llevar a término cada una de las actuaciones del proceso y, consecuentemente, de la violencia y los tumultos”.

Según ese mismo documento, el germen del partido que puede tener la llave de la gobernabilidad de Cataluña tras las elecciones y que está llamado a romper el empate entre los bloques independentista y constitucionalista, también habría jugado un papel decisivo en el camino hasta la DUI. La entidad en la que participó Domènech, además de su número dos en la lista de Catalunya En Comú, Elisenda Alamany, y el número ocho por la provincia de Barcelona, Lucas Ferro, entre otros, habría formado parte del grupo de organizaciones soberanistas que recibieron apoyo del Govern para conseguir el “impulso de las iniciativas de participación ciudadana” encaminadas a decidir cómo debía ser la república catalana. La hoja de ruta consideraba que esa dinámica era clave para conseguir “un apoyo ciudadano estable y creciente”. “La ciudadanía votará independencia de forma mayoritaria si está convencida de qué será mejor y de lo que será mejor”, consideraba el informe.

La entidad en la que participó Domènech habría formado parte del grupo de organizaciones soberanistas que recibieron el apoyo del Govern

Junto a Procés Constituent, el plan secreto del Ejecutivo de Puigdemont colocó a la ANC y Òmnium, además de a la entidad Sobirania i Justicia, liderada por la integrante de la ANC Isabel-Helena Martí; el colectivo Súmate, cuyo portavoz es el exdiputado de la CUP Antonio Baños; la plataforma El País que Volem, impulsado por entidades soberanistas de la sociedad civil entre las que también figuraba la ANC; y la red Reinicia Catalunya, encabezada por la diputada y dirigente de la CUP Gabriela Serra y el exsenador de ERC Santiago Vidal, en cuyas conferencias trascendieron las primeras pistas sobre la estrategia del Govern.

En marzo de 2016, solo un mes después de que el Parlament constituyera la comisión de estudio del proceso constituyente de la Cataluña independiente (en julio de ese año la cámara desobedeció al Tribunal Constitucional y decidió aprobar las conclusiones de la comisión), Procés Constituent se unió a otras 13 entidades soberanistas (entre ellas, todas las mencionadas en #EnfoCATs) para participar en la convención de la que debía salir la norma fundamental de la República.

La monja Teresa Forcades. (EFE)La monja Teresa Forcades. (EFE)

Procés Constituent ha perdido visibilidad en los últimos dos años en favor de las organizaciones políticas en las que se integraron sus miembros. Surgió en 2013 a iniciativa de la religiosa benedictina Teresa Forcades y el defensor de los derechos humanos Arcadi Oliveres con el propósito de canalizar por la vía institucional las reivindicaciones políticas del 15-M en Catalunya. Aunque en esencia se trató de un movimiento de protesta antisistema y anticapitalista que recorrió toda España, Forcades y Oliveres se encargaron de que Procés Constituent también tuviera desde el principio entre sus prioridades la independencia de Catalunya.

En las municipales de 2015, el movimiento se integró junto a otras corrientes en candidaturas municipalistas, como en Barcelona en Comú. El número 2 de Ada Colau, Gerardo Pisarello, independentista declarado, salió de Procés Constituent, así como el número 4 de la candidatura, Jaume Asens. En las elecciones generales de 2015 y 2016, la plataforma consiguió diputados dentro de la coalición En Comú Podem. El grupo intentó volver con fuerza para las elecciones del 21-D, aunque en esta ocasión, Forcades negoció personalmente la confluencia con las CUP. Finalmente no llegaron a un acuerdo.

Deja un comentario