Doce años después de que Pasqual Maragall le espetase a Artur Mas el ya famoso ‘ustedes tienen un problema, y este problema se llama 3%”, el rumor se ha confirmado en forma de sentencia. No era el 3% sino el 4%. Convergència se ha financiado de manera ilegal y le tocará a su heredero, el PDeCAT, gestionar económica y políticamente las consecuencias del fallo judicial.

El partido que ahora dirige Marta Pascal da por superada la etapa de Convergència, recuerda que el último vínculo era Artur Mas e insiste en que  hasta que no haya sentencia firme (CDC recurrirá la sentencia de este lunes ante el Tribunal Supremo) no se sabrá si es el PDeCAT quien tiene que pagar los 6,6 millones que la Audiencia de Barcelona exige decomisar a la formación nacionalista. Fuentes conocedoras de la contabilidad de ambos partidos subrayan que no existe vínculo económico entre CDC y el PDeCAT y que, por lo tanto, no se podría acreditar ningún tipo de “sucesión” entre ambas fuerzas. 

En el PDeCAT indican que Mas ha cumplido con la promesa que le hizo a Pascal y ha abandonado la presidencia del partido antes de conocerse la sentencia. Ambos comentaron ya en agosto la necesidad de que el expresidente se apartase definitivamente antes de que se conociese la decisión judicial. Mas, que siempre ha defendido que ni en su etapa ni en la de Pujol nunca se ha adjudicado de manera ilegal una obra, insiste en que CDC con su desaparición como partido ya ha pagado políticamente por este caso. 

Si tú acusas a alguien de cobrar comisiones es porque crees que se han alterado los contratos de obra pública, y si no analizas estos contratos, no lo puedes saber”, insiste Mas, quien reconoce que no se esperaba una sentencia tan “dura”.

Soltar lastre

En el PDeCAT se esfuerzan en romper con el pasado. Citan como ejemplo que entre 1999 y el 2009, periodo en el que se ha demostrado que CDC se financió de manera ilegal, la ahora coordinadora del PDeCAT no era ni militante del partido.

La sentencia ha llegado en plena negociación con ERC para intentar encauzar la nueva legislatura. Los republicanos pueden presumir de no tener ninguna causa abierta por corrupción. Tras conocer el fallo dictado por el tribunal que ha presidido la magistrada Montserrat Comas, ERC ha subrayado que “todo el peso de la justicia debe caer sobre los responsables” y que quien tenga que asumir responsabilidades lo haga.

Tanto el PDeCAT como ERC han evitado vincular el fallo conocido este lunes con la convulsa negociación que protagonizan ambos partidos para diseñar una estrategia conjunta cara a la nueva legislatura.

En cambio, Ciudadanos, el PSC y los comunes aprovecharán la sentencia para atacar duramente a Convergència y especialmente a Artur Mas. “El caso Palau es la Gürtel de CDC” resumió Xavier Domènech, quien exige también a Junts per Catalunya explicaciones por la financiación ilegal de CDC.

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