En una plaza de San Pedro a rebosar, el papa Francisco ha impartido hoy su tradicional bendición urbi et orbi de Pascua, donde ha pedido el fin del “exterminio” en Siria y ha abordado los diferentes conflictos en el mundo. Según el Papa, la resurrección de Cristo ofrece esperanza para “tantas injusticias y violencia”.

“Que la luz de Cristo resucitado ilumine en esta Pascua las conciencias de todos los responsables políticos y militares, para que se ponga fin inmediatamente al exterminio que se está llevando a cabo”, dijo Francisco sobre la guerra de Siria, que ha empezado recientemente su séptimo año.

El conflicto en Palestina

En el día más importante para los cristianos, Bergoglio volvió a pedir que se respeten los derechos humanos en el país y que los implicados en el conflicto permitan las condiciones para que los que han huido puedan regresar en paz a sus casas. Desde que arrancó hace más de siete años en Siria han muerto más de 350.000 personas.

El Papa también reclamó una solución pacífica, justa y humana para la crisis que vive el pueblo venezolano, el cual dijo que vive en una “tierra extranjera” en su propio país. No se olvidó de los acontecimientos recientes en Oriente Medio, donde el viernes murieron en Gaza 17 palestinos en enfrentamientos con las fuerzas israelíes en una de las jornadas más sangrientas de los últimos años. “Invocamos frutos de reconciliación para Tierra Santa, que en estos días también está siendo golpeada por conflictos abiertos que no respetan a los indefensos”, afirmó Francisco desde el balcón de San Pedro.

Mirada a Corea del Norte

Mirando a Asia, el Pontífice se refirió a la crisis en al península coreana, donde pidió “sabiduría y discernimiento” para promover el bien para sus habitantes a “los que tienen responsabilidades directas”.

El líder norcoreano, Kim Jong Un, se ha pronunciado recientemente por la desnuclearización de la península a la espera de una esperada cumbre que se celebrará el 27 de abril. Ucrania, Yemen y Sudán del Sur fueron otros países para los que el Papa tuvo palabras para llamar a la concordia y a la solución de sus conflictos.

Hasta 80.000 fieles en San Pedro

Francisco realizó la bendición después de saludar a los 80.0000 fieles en la plaza -según cifras del Vaticano- y de impartir la misa del domingo de Resurrección. La plaza de San Pedro amaneció decorada con miles de flores llegadas de Holanda, como es tradición desde 1985 gracias a la decisión de un florista de ese país. En total, 60.000 flores y plantas decoraron el Vaticano, entre ellas 900 ramos de orquídeas verdes como símbolo de la paz y esperanza.

“Es precioso, tengo la fortuna de poder venir casi cada año para escuchar un mensaje de felicidad y gloria del Papa,”, dice Mariella, una italiana que se ha desplazado a Roma desde Bergamo. “A los cristianos esto nos da una gran fuerza”, añadió.

Con el urbi et orbi Francisco termina así los rituales de Semana Santa que han atraído a miles de turistas y creyentes de todo el mundo hasta Roma. Mañana rezará desde el palacio apostólico vaticano el Regina Coeli, la oración que sustituye al Ángelus en la Pascua.

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