A Carles Puigdemont se le van cerrando las opciones de volver a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña. El Gobierno ha explicado este viernes que, en base a los informes jurídicos que obran en su poder, cualquier investiduratelemática” es ilegal y, en consecuencia la recurrirá al Tribunal Constitucional.

Recurrirá, ha matizado el Ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, tanto una reformaexprés’ del reglamento del Parlament de Cataluña, como una eventual decisión de la mayoría independentista en la Mesa de llevar adelante esta investidura “telemática” forzando el actual.

En ambos casos pedirá al TC la “suspensión” de cualesquiera decisiones, lo cual es automático, con lo que el bloqueo de la recién nacida legislatura catalana estaría asegurado. “Si lo que me preguntan se produce, no les quepa la menor duda de que el Gobierno recurrirá cualquier añagaza”, ha dicho Méndez de Vigo en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

En tono irónico se ha preguntado “si las sesiones de control del próximo gobierno van a ser también telemáticas” para concluir que esta “falacia” está tocando a su fin. Lo que tiene que hacer la mayoría independentista es sacar las lecciones oportunas del “fracasado” proceso unilateral y firmar gobierno pensando en los ciudadanos “y no en el futuro del señor Puigdemont que es un huido de la Justicia”.

Por otro lado, el ministro ha pedido a los presidentes autonómicos socialistas que se quejan de que en 2018 van a recibir menos dinero para los servicios públicos “que digan a sus amigos en el grupo Socialista que apoyen los presupuestos”. Lo “contradictorio”, advirtió, es quejarse de eso y luego permitir que Pedro Sánchez vaya a votar no a los Presupuestos.

El portavoz ha hecho un llamamiento genérico a todos los grupos contra la “tentación” de bloquear la legislatura y forzar elecciones. Y eso vale tanto para Ciudadanos, que ahora vincula su sí a las cuentas públicas, a la dimisión de la senadora Barreiro del PP por estar investigada en el ‘caso Punica’, como al PSOE.

Méndez de Vigo ha tenido especial cuidado en no atacar al PNV, verdadera ‘clave de bóveda’ de la aprobación del a Presupuesto 2018 como lo fue de los de este año. La Moncloa es conocedora de las dificultades que está atravesando en su propio partido el lendakari, Íñigo Urkullu, de las cuales informa hoy Vozpopuli, y no quiere ponerle en un aprieto.

El Gobierno simplemente confía en que haya gobierno en Cataluña más pronto que tarde (31 de enero), que el 155 quede derogado automáticamente y el PNV ya no tenga excusas para bloquear las cuentas del Estado.

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