La actual presidenta del Parlament, Carme Forcadell, sigue sin despejar la incógnita de si aspira a volver al cargo en esta nueva legislatura. Lo que hace dudar a la también número 4 de la lista de ERC para las elecciones del 21-D es su situación judicial. Forcadell, que acumula cargos de desobediencia, rebelión y sedición por distintas actuaciones como presidenta de la cámara en la anterior legislatura, está a la espera de que se aclare cuál será el papel de la nueva Mesa ante, por ejemplo, el caso de una eventual investidura a distancia de Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat.

El independentismo se encuentra en estos momentos estudiando todo posible resquicio del reglamento del Parlament para ver si es posible la investidura telemática de Puigdemont, propuesta que defiende a ultranza el propio candidato de JxCAT pero de la que el independentismo en su conjunto tiene sus dudas de viabilidad. El asunto está en manos de los letrados de la cámara que en las próximas horas se reunirá para emitir un informe al respecto.

Fuentes del entorno de Forcadell han revelado que Forcadell comunicará “en los próximos días” una decisión que, en parte, está condicionada por si finalmente hay que forzar el reglamento del Parlament en este sentido, algo que obviamente podría perjudicarla en el proceso judicial abierto en el Tribunal Supremo.

Si lo rechazara debido a su situación judicial, sería ERC quien debería proponer otro candidato en virtud del acuerdo al que han llegado los dos partidos independentistas. Nombres como los de Ernest Maragall o Antoni Castellà -que aunque pertenece a Demòcrates, se presentó en las listas de los republicanos– suenan con fuerza para sustituir a Forcadell.

En su momento, también se especuló con la posibilidad de que fuera Carles Mundó el que tomara el relevo de Forcadell, pero la decisión del ex conseller de abandonar la política activa para volver a dedicarse a la abogacía echa al cierre a esta posibilidad.

La repetición de Forcadell al frente del Parlament forma parte de la estrategia del independentismo, y especialmente de JxCAT, de “recuperar” las instituciones después de la intervención del Gobierno vía 155. El mismo objetivo de “restituir” el Govern y la presidencia de la Generalitat en la figura de Carles Puigdemont guiaría a los independentistas a volver a elegir a Forcadell. La propuesta ha sido respaldada con entusiasmo por la candidatura que encabezó el propio Puigdemont y, curiosamente, menos por el partido de Forcadell, ERC, quien es más consciente de la situación jurídica y personal de la todavía presidenta de la cámara.

Sin embargo, en circunstancias normales, la primera apuesta de los republicanos seguiría siendo Forcadell, aunque respetarán su decisión personal. Así lo expresó el diputado de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, el lunes. Aseguró que el objetivo de ERC sigue siendo que la gente “vuelva a los puestos que la gente decidió” en la anterior legislatura y eso incluye la reelección de Forcadell.

El diputado de ERC no quiso prejuzgar lo que piensa hacer Forcadell y considera “categórico” dar por hecho que no optará a la reelección: “Esta mañana me he reunido durante una hora con ella y no me puedo meter en su autonomía personal, pero hay que recordar que declaró ante un juez que le amenazó con que si seguía como hasta ahora a lo mejor entraba en la cárcel”, ha concluido.

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