El CEO de Intel Brian Krzanich vendió la mitad de sus acciones de la compañía, en noviembre, meses después de que la empresa fuera informada por Google de que existía un grave fallo de seguridad en sus procesadores pero mucho antes de que trascendiera a la opinión pública.

La vulnerabilidad, que salió a la luz ayer y de la que hoy se han conocido más detalles, afecta a los procesadores de millones de ordenadores y podrían permitir a atacantes acceder a información protegida en los equipos. Google informó del fallo a Intel el pasado mes de junio , según ha informado un portavoz a Business Insider.

Esto significa que Intel estaba al tanto del problema cuando Krzanich vendió gran parte de sus acciones. De 495.743  se quedó con 250.000, el mínimo requerido por contrato para continuar siendo CEO.

Intel ha asegurado que esta venta no estuvo relacionada con la vulnerabilidad. En un comunicado un portavoz de la compañía asegura que era parte del plan de venta estándar del stock. Sin embargo, no hay información de este plan de venta hasta el 30 de octubre, mucho después de que fueran informados por Google.

Este martes se conocía un problema de seguridad que afecta a los procesadores Intel desde hace una década y que se podría solucionar con un parche. Este ralentizaría el rendimiento en los equipos hasta un 30%. Pero no solo los ordenadores Intel se ven afectados: hoy se ha sabido también que otro problema afecta a los diseños de AMD y ARM.

Intel ha asegurado estar trabajando “muy de cerca con otras compañías tecnológicas”, tanto fabricantes de procesadores como los creadores de sistemas operativos, para “desarrollar una solución de industria que resuelva este problema de una manera rápida”. 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.