El cava catalán logró resistir en 2017 el boicot y cerró el ejercicio en positivo, con un incremento de la producción del 3%, con un récord histórico de 252,5 millones de botellas, y una facturación de más de 1.149 millones de euros, lo que supone un 6,5% más que en 2016.

El espumoso creció tanto en el mercado español, con 90,2 millones de expediciones, un 4,7% más, como en el exterior, con más de 162 millones de botellas vendidas y un repunte del 2%, según ha explicado hoy el presidente de la Denominación de Origen (DO) Cava, Pere Bonet, durante la presentación de los resultados económicos del sector.

Plano general de la rueda de prensa de la presentación de los resultados Plano general de la rueda de prensa de la presentación de los resultados (Gemma Sánchez / ACN)

Bonet ha reconocido que el último año ha sido positivo, a pesar de la “ruidosa campaña mediática” alrededor del cava, que vino motivada por las “turbulencias” políticas del último trimestre, que “sin duda” moderaron “lo que hubiera sido un año brillante”.

“El eco mediático se tradujo, en el momento más importante para el consumo de cava, en boicot, y en consecuencia se rebajó la expectativa de crecimiento que se preveía a final del verano para, finalmente, quedarse en un crecimiento del cava de tan sólo el 3%”, ha subrayado Bonet.

La inestabilidad política impide un avance mayor

El sector del cava cuenta actualmente con 230 empresas elaboradoras, un 62% de las cuales tienen presencia en los mercados internacionales, así como un total de 6.668 explotaciones vitícolas y 37.706 hectáreas de cultivo inscritas.

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