Los libros de Rusia han sido uno de los protagonistas en la 27.ª edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana, que se ha celebrado del 2 al 11 de febrero en la fortaleza de San Carlos de la Cabaña. Un antiguo acuartelamiento y fortaleza militar convertida en una de las ferias del libro más populosas y grandes de América. Se cambiaron las balas por los libros, dicen algunas pintadas históricas. El interés despertado por los libros de Rusia —así se llamaba, literalmente, el estand— demuestra la admiración y el cariño que profesan los cubanos por este país y su cultura. En plena ofensiva de guerra fría de la UE y EE.UU. para legitimar políticas antirrusas, La Habana y Moscú responden con cultura y libros.

Los libros de Rusia, esa potencia con pasado soviético que sigue influyendo sobre el mundo para ir contra el Imperio, han atraído especial atención entre el público de la capital cubana. Tan solo hay que hacer lo que hacen esas agencias de comunicación para saber que sacando todo de contexto hay algo de ‘postverdad’. Así que si quieren pueden seguir pensando que tras los libros de Cuba siempre está la mano invisible de Rusia.

El evento ha transcurrido en un ambiente de fiesta, en torno al libro y en general, la cultura. 41 países han participado en esta Feria Internacional en su 27ª edición. Todos los años un país es el invitado de honor, y en esta ocasión llegó la República Popular de China.

Cada país invitado supone un esfuerzo hercúleo por parte de las instituciones culturales cubanas y cuando son idiomas difíciles o poco tratados en la isla se hace aún más complejo. Se traducen al español un alto número de libros inéditos en lengua castellana. Esto no lo hace ningún gobierno del mundo: seleccionar cada año más de medio centenar de libros de un país y traducirlos/editarlos. La selección, la traducción… Y, por último, la edición e impresión (momento final muy complejo para un país bloqueado económicamente que no puede acceder al papel ni la tinta de forma normalizada).

Y aún así cada año surge, como un milagro más de esta Revolución, en medio de las necesidades propias de un país pequeño y asediado, una Feria que es la muestra de una sociedad cubana que necesita remozarse cada año en las letras.

Rusia ha tenido durante los últimos años un papel especial en la Feria Internacional. El que ha presentado en esta edición ha sido un estand grande, de unos 15 metros cuadrados, similar en amplitud al de otros países como la República Bolivariana de Venezuela. El espacio fue inaugurado el día 2 de febrero con representantes de la Embajada de la Federación Rusa. Y en ese mismo comenzaron las actividades propuestas de la delegación, con el escritor e historiador y conocido comunicador Piotr Aleshkovski, que impartió una interesante charla sobre la novela histórica de la época contemporánea.

En la misma sala Alejo Carpentier, con un público interesado y atento, tuvo lugar una esperada charla sobre traducción del ruso al español. Un tema demandado pues en estos momentos hay cierta crisis de traductores en la nación cubana, por envejecimiento de los mismos. Y y es importante seguir promocionando la labor de la traducción literaria. En torno a este tema giró la conferencia del invitado, Víctor Kulle, con el sugerente título: ‘La traducción como arte de la transformación: de Shakespeare a la antología ‘Literatura contemporánea de los pueblos de Rusia”. Kulle es poeta, traductor, guionista, crítico literario, máster en Ciencias Filológicas y secretario de la Unión de Escritores de Moscú. Ha sido reconocido con el Nuevo Premio Pushkin, los premios de las revistas ‘Nuevo Mundo’ y ‘Literatura Extranjera’, así como los galardones Lerici Pea y Venets.

Siguiendo ese hilo temático también se desarrolló una mesa redonda con los anteriores invitados y la traductora cubana y coordinadora de la participación de esta delegación, Marcia Gasca Hernández, con la que mantuvimos una entrevista en presencia de Tatiana Sergeva, funcionaria de la Embajada de Rusia en La Habana, quien nos mostró los títulos más interesantes.

¿Desde qué año está la Federación de Rusia en la Feria del Libro de La Habana?

En el 2010 ellos vinieron como país invitado de honor, pero anteriormente en el 2008 y 2009 había habido una pequeña presencia de una editorial, estuvieron 2008 y 2009. A partir de 2010 han venido todos los años con una gran presencia.

Anteriormente sería la Unión Soviética la que participaba en la Feria del Libro, se entiende.

Sí, sí, anteriormente, pero durante muchos años no vinieron, estuvieron ausentes totalmente. La literatura rusa estuvo totalmente ausente.

Y la literatura rusa, ¿es seguida por el pueblo cubano? Porque antes las relaciones comerciales eran normales entre los países del bloque soviético, entre ellos Cuba. Ese cariño, ¿se ha mantenido?

Sí, se ha mantenido a pesar de que prácticamente durante veinte años no tuvimos nueva literatura rusa en Cuba. Durante ese tiempo se estuvieron reeditando los clásicos a los que teníamos acceso y a partir de 2010 hemos tenido la presencia de autores rusos que han permitido publicar sus libros en Cuba. Se han realizado importantes traducciones y el pueblo cubano, donde hay una gran presencia de personas que dominan la lengua rusa, viene en busca de libros, para conocer a los autores… Y, por supuesto, las traducciones que se han hecho son leídas por las personas que no conocen la lengua.

Entonces hay un gran esfuerzo de traducción de la lengua rusa al español.

Sí, se han hecho varios intentos. En realidad tenemos un problema con los derechos de autor: sabemos que Cuba no está en condiciones de pagar por los derechos de autor, por eso muchos autores pues no lo permiten, hablan con sus agentes o ellos mismos si poseen los derechos, no permiten publicar;  y hemos publicado, por ejemplo, una antología de cuentos rusos de autores contemporáneos, hemos publicado dos libros de Serguéi Vasílievich Lukiánenko porque es un gran autor de ciencia ficción, muy conocido y famoso; hemos publicado una novela de Sajad Vrilievich, que es uno de los escritores más leídos y premiados en Rusia. Además, se ha publicado alguna cosa de ciencias sociales, un libro muy importante que se llama ‘Del Otro Lado del Kremlin’, que tuvo una aceptación muy importante: el libro se agotó en la primera edición que se hizo.

En relación a las editoriales cubanas que traducen del ruso y publican literatura rusa, ¿suelen ser todas las editoriales las que tienen oportunidad o hay algunas especializadas en ello?

No, hay editoriales especializadas como Arte & Literatura, que es la que publica literatura universal, y Ciencias Sociales, que es la que publica todo tipo de autores extranjeros de ciencias sociales. Fue ahí donde se publicó el libro ‘Del otro lado del Kremlin’ y al mismo tiempo siguen publicando los clásicos: Pushkin, Chéjov

¿Cuál es el autor ruso preferido en Cuba? ¿Hay un índice de ventas o sabéis qué autores son los más queridos y leídos?

Bueno, inicialmente en realidad el libro que lanzamos como gancho fue el de Lukianenko, porque es literatura de ciencia ficción, la soviética siempre fue muy seguida por el lector cubano. Y se publicaron esos dos libros con mucho éxito. En realidad no se ha podido publicar mucho más por el asunto de los derechos de autor. Los autores rusos mayormente tiene los derechos de traducción vendidos y no nos permiten usarlos.

En ese trabajo de relaciones supongo que no seréis ajenos a la actualidad, que está situando a Rusia como el eje de todos los males: siempre detrás de un conflicto está Rusia. Está superando a la ciencia ficción que ya había en la Guerra Fría. ¿Qué sabéis aquí de la actualidad de Rusia a través de los libros?

La literatura es un medio muy importante para conocer la realidad, para palparla, y los escritores rusos contemporáneos hacen énfasis en su situación. Justamente la literatura que se está haciendo en Rusia en la actualidad trata de los problemas que han tenido en los últimos quince o veinte años y los problemas actuales. Es lo que están reflejando en esa literatura. Yo traduje un libro, que no se hizo en Cuba sino en Colombia, que también está interesada, de un autor de Abjasia, donde hubo una guerra entre los georgianos, los rusos y los abjasios; y ese autor refleja esa realidad, esa guerra,  es a través de la literatura que la conocemos.

La literatura es un vehículo excepcional para conocer no solo la propia literatura, sino también el sentimiento de un pueblo y la actualidad. ¿Qué libro de actualidad tenéis que haya interesado especialmente al público?

Bueno, teníamos una nueva obra de Lukianenko, varios libros nuevos de él de ciencia ficción; y tenemos uno de los autores que vino, Aleshkovski, que escribió un libro que se llama ‘El pez’, que justamente hace un análisis histórico del proceso que está ocurriendo. El libro aún está en ruso, pocas personas podrán leerlo, esperamos que en algún momento se podrá traducir y publicar porque el autor sí está interesado en que se haga en Cuba.

Hasta ahora hemos hablado de la venida de toda esa literatura aquí. ¿Qué se ha traducido de Cuba que sea interesante para el público ruso?

Hace un año o dos vinieron unos autores rusos, traductores, y se hizo una traducción del libro de Virginio Piñera, ‘La Isla en Peso’. Ese libro fue publicado allá en Rusia por la editorial que está aquí representando a la Federación Rusa. Es lo más importante que se ha hecho en los últimos tiempos.

He visto que en la selección de libros rusos hay libros de Raúl Castro, del ‘Che’ Guevara…

Sí, la edición de una colección que existe en Rusia que se llama ‘Vida de Personas Ilustres’; dentro de esa colección ellos han hecho un libro sobre la vida de Fidel, sobre la vida del ‘Che’, de Hugo Chávez… y se han presentado aquí en la Feria. Y el libro que escribió Leónov sobre Raúl (Castro), también está en la colección; ese libro sí que fue traducido al español y publicado en Cuba, por la editorial Capitán San Luis. [La biografía autorizada ‘Raúl Castro, un hombre en Revolución’, del escritor ruso Nikolái Leónov, fue el libro más vendido y demandado por los lectores en Cuba durante el pasado año, lo que le valió el Gran Premio del Lector 2016 que se otorga durante la Feria del Libro de La Habana].

Moscú, presente en la Feria

La capital rusa también ha estado presente en la Feria Internacional de La Habana. En este caso, con los más pequeños lectores como protagonistas. El concurso de dibujo infantil animado por la delegación de la Federación de Rusia con el lema de ‘Yo dibujo Moscú’ ha dado sin duda un mayor colorido a la Feria, donde no han faltado niños y niñas, familias completas, buscando libros con los que crecer.

Este año ha sido importante el espacio dedicado a los profesionales del libro con talleres que han sido muy útiles y acertados en general. También la feria, aunque nunca perderá ese carácter popular, ha dejado bien definidos los espacios de venta y exhibición de libros frente a otros productos. No obstante, es muy positivo que las familias o las personas que se acercan a pasar el día, comprar un regalo o comer algo, siempre lleven grandes bolsas llenas de libros. No hay palabra para describir este fenómeno cultural inédito en otros países.

Más de un centenar de presentaciones y fuerte presencia internacional

En total, la Feria del Libro ha sido escenario de más de un centenar de presentaciones durante una decena de días. Entre ellas, de biografías como la de Evo Morales o de Silvio Rodríguez, o de los primeros libros de la editorial Ojalá. También se ha podido disfrutar de ese libro dedicado a la despedida de Fidel Castro, con cientos de  fotos a todo color que muestra el amor de un pueblo a su Revolución.

También hay cabida también para libros de editoriales independientes y extranjeras, como la presentación de la editorial española Atrapasueños de la colección de relatos antiimperialistas y por la paz de Aitana Alberti León ‘Cuentos persas’. El evento ha supuesto la presentación de la Biblioteca del Bicentenario del Gobierno Plurinacional de Bolivia, un proyecto de 200 títulos fundamentales sobre el país andino para hacerlo accesible a precios populares y por descarga en Internet a toda la población boliviana. Un proyecto semejante al que hiciera la Revolución cubana o el Chile de Salvador Allende. El Estado promoviendo la literatura y el pensamiento crítico desde las ciencias y el conocimiento.

Quizás la feria ha tenido algunos momentos difíciles en su historia, pero el tesón  y buen hacer del personal del Instituto Cubano del Libro y toda la gente que la hace posible ha dado su fruto este año con excelencia.

Apuesta por la literatura de calidad frente a los ‘best sellers’

Por último, los editores presentes han destacado la importancia de combatir la literatura falseada por los índices de venta, en merma de la calidad de las obras y favor del fenómeno editorial conocido como ‘best sellers’. En el Foro de escritores y traductores, el genial Boris Faingola, expresidente de los distribuidores latinoamericanos, dijo que las grandes transnacionales de la venta editorial han provocado cambios en el mercado, lo cual ha hecho que las librerías funcionen de otra manera y el material a exhibir  en su reserva haya cambiado sustancialmente.

Sin duda, estamos en un momento complejo, no por la amenaza de otras formas de lectura o por otros dispositivos de lectura, pero hay que hacer frente al monopolio de la cultura y la hegemonía del mercado desde otras formas de hacer.

Que se multipliquen las librerías especializadas, que ayudan a las editoriales pequeñas, que las librerías y las editoriales caminen juntas en la promoción y la programación de actividad, que animemos a la lectura de todas las formas posibles.

Que hagamos leer a la gente, que hagamos crecer a la gente.

Joaquín Recio Martínez.

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