Confianza máxima y confianza cero. Bajo esos dos axiomas el Barça debe manejarse esta noche ante el Roma. Máxima porque la temporada invita a afrontar la ida de cuartos en el Camp Nou con optimismo. Y cero porque la Champions no hace prisioneros y no perdona a aquellos que osan pecar de soberbia y no plasman en el césped lo que se presume en las apuestas. Por calidad, por trayectoria, por tradición y por coyuntura el equipo de Ernesto Valverde es superior a un rival que celebra ya el haber alcanzado esta ronda. El equipo italiano no tiene un Messi ni un Suárez, ni un Busquets ni un Iniesta. Pero está sorprendiéndose a sí mismo en este torneo tan especial donde las sensaciones varían a golpe de gol en los cruces y donde todo puede modificarse en un suspiro. La entidad del adversario, el preferido en el bombo del sorteo (para qué engañarse), no debe confundir ni al equipo ni al barcelonismo.

Quien más quien menos cree que el Barcelona puede medio sentenciar hoy la eliminatoria pero lo primero que debería hacer el conjunto blaugrana es limitar los errores, reordenarse y recuperar la solidez que brilló por su ausencia en el Pizjuán (“no nos interesa un partido de ida y vuelta”, confesó Valverde). Desde esos cimientos sí que podrá construir un encuentro competente y un buen resultado para acercarse a unas semifinales que no pudo alcanzar los dos últimos años.

Nosotros no hemos menospreciado al Roma. Es un gran equipo. Tendremos que hacer buenos partidos”

Ernesto Valverde

“Que nos den como favoritos nos da igual. Eso no te hace ganar el partido, sólo tiene valor en las casas de apuestas. Los grandes parece que tienen algo ganado con el nombre pero luego hay que demostrarlo en el campo”, argumentó Valverde, que se mostró especialmente interesado en señalar las virtudes del Roma. “Viéndole jugar en la Champions no es una sorpresa que esté aquí. Es un gran equipo. Juega muy bien en ataque y tiene mucha solidaridad en defensa. Cuando está armado es muy difícil sobrepasarle. Nos va a poner en muchas dificultades”, analizó el técnico blaugrana. No se quedó aquí, sino que lanzó varios avisos. “Para estar en semifinales tendremos que hacer dos buenos partidos. No creo que la eliminatoria se solvente en la ida. Nosotros no hemos menospreciado al Roma”.

El Barça recupera a Sergio Busquets, ausente desde el partido de vuelta ante el Chelsea. Su presencia ha de garantizar los automatismos a la hora de sacar el balón desde atrás y también en el momento de presionar y replegarse. Es el de Badia de aquellos jugadores que no siempre se valoran cuando está pero al que se añora cuando no juega. “Es muy importante para nosotros. ¿Tanto como Messi? Son tan buenos en su puesto que cuando no están se les echa de menos. Son fundamentales”, afirmó Valverde, que podría repetir la alineación del partido ante los blues en el Camp Nou. En este sentido el técnico cree que Leo estará mejor físicamente que el sábado.

Si hemos llegado hasta aquí es porque algo bueno habremos hecho. Debemos jugar sin complejos”

E. Di Francesco

El argentino acumula siete encuentros marcando y ha metido 12 goles a equipos italianos en la Champions, incluidos dos al Roma en la última visita de este equipo al Estadi (un 6-1 en noviembre del 2015). Ese día empezaron ocho futbolistas del Barça que pueden estar en el once inicial y también se apuntó un doblete Luis Suárez. El uruguayo vive un fenómeno paranormal. Imprescindible y acertadísimo en la Liga no consigue ver puerta en Europa desde el 8 de marzo del 2017, la noche de la remontada contra el PSG. Van ya casi 13 meses y 971 minutos sin que grite gol en la Champions. Tarde o temprano esa racha se truncará. “¿Hay algún partido para el que Suárez no esté motivado?”–se preguntó Valverde–. Espero la mejor versión de él”. De hecho el uruguayo es el único barcelonista que le ha metido un gol a una de las sensaciones del Roma, el guardameta Alisson Becker, portero cotizado al que Luisito batió en las eliminatorias sudamericanas.

La actuación de Alisson puede resultar fundamental porque se espera un claro dominio blaugrana. El técnico romanista, Eusebio di Francesco, está pendiente de recuperar del todo al ninja Nainggolan, que tiene un 50% de opciones de jugar. Estaría escudado por De Rossi, mientras arriba se buscarán la vida Perotti, Dzeko y El Shaarawy. “Si hemos llegado hasta aquí es porque algo bueno habremos hecho. Queremos seguir soñando. Les he dicho a mis jugadores que tienen que jugar todavía más como equipo”, dijo Di Francesco. El entrenador italiano apeló a la valentía. “Hemos de ser propositivos y competitivos y no tener complejos”.

Bien hará el Barcelona en aplicarse con los cinco sentidos para sacar un buen resultado porque el Roma, en el Olímpico, aún no ha encajado ningún gol en el torneo. Los deberes mejor no dejarlos todos para el próximo martes.

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