El Barcelona encarriló su pase a las semifinales de la Champions League tras golear a la Roma en el primer envite entre ambos conjuntos en los cuartos de final (4-1). En un encuentro mucho más apretado de lo que el marcador final refleja, el conjunto blaugrana se alió con la fortuna y con la perseverancia para descomponer con el paso de los minutos a los italianos. Dos goles en propia puerta, uno de Piqué y otro de Luis Suárez sirven a los de Valverde para dejar prácticamente vista por sentencia la eliminatoria.

No hizo falta una actuación estelar de Messi para que el Barça resolviera un partido atascado en los primero cuarenta y cinco minutos, pero que tras el descanso liquidó como pocos saben hacer en apenas un cuarto de hora. El gol de Dzeko en la recta final pareció dar algún atisbo de esperanza a los giallorossi, pero Suárez, que por fin se reconcilió con el gol en Europa, minimizó el impacto de ese gol encajado.

El Barça se alió con la fortuna y la perseverancia para terminar con el paso de los minutos con los italianos

La Roma llegaba al Camp Nou sin nada que perder. Cero presión para un equipo poco acostumbrado a seguir vivo a estas alturas de la temporada en la Champions, pero que lo hacía con total merecimiento después de una fase de grupos en la que superó a rivales como Chelsea y Atlético. Desde el sorteo Valverde se había encargado de frenar cualquier tipo de euforia y pareció tenerlo en cuenta a la hora de afrontar el encuentro. La puesta en escena del Barça fue más conservadora de lo esperado, con Semedo como gran novedad en detrimento de Dembelé, lo que provocó que Sergi Roberto avanzara unos metros y volviera el 4-4-2 predilecto del ‘Txingurri’ en las grandes citas. Buen partido del lateral portugués, que a pesar de llevar varias semanas fuera por lesión estuvo impecable tanto en ataque como sobre todo en defensa.

Sin hombres importantes como Under y Nainggolan, Di Francesco respetó el dibujo habitual del equipo romano, que no salió ni mucho menos amilanado. Presión alta en la salida del balón y en bloque fue su carta de presentación. Corría ciertos riesgos la Roma al dejar muchos metros libres, pero supo compensarlo achicando mucho los espacios por dentro que impidieron que el fútbol asociativo del Barça aflorara.

Los jugadores de la Roma estuvieron muy pendientes de Messi en todo momento Los jugadores de la Roma estuvieron muy pendientes de Messi en todo momento (Alejandro García / EFE)

Pareció dar con la fórmula el técnico italiano, respaldado, eso sí, por un juego gris y previsible de los blaugrana en la primera mitad. Le costaba horrores a los hombres del Barça conectar entre sí cuando el rival se aposentaba atrás. Una falta de fluidez y de ideas que obligaba a buscar alternativas como la de Jordi Alba por la izquierda, siempre una garantía. Por allí llegóbuena parte del peligro. La opción más clara, sin embargo, la dispuso Rakitic por esa zona con un disparo inesperado que se paseó por el área romanista hasta toparse con la base del poste.

En la otra parte del campo, la Roma daba poco trabajo a Ter Stegen, pero pisaba su área con asiduidad. En una de esas aproximaciones, Dzeko pidió penalti por derribo de Semedo, pero Makkelie no vio nada punible en ese contacto. Discutido el colegiado holandés durante el primer tiempo, motivo de quejas por parte de los dos banquillos en varias acciones dentro del área.

El planteamiento de la Roma puso en muchos aprietos el juego combinativo de los de Valverde, escasos de juego durante buena parte del partido

Los minutos pasaban y el Barça seguía sin dar con la tecla que desatascara el encuentro. Pero acumular tantos hombres en tan poco espacio a veces puede ser contraproducente; más todavía si la mala fortuna se alía en tu contra. Le pasó a la Roma personificado en De Rossi. El capitán gialorroso se lanzó a cortar un balón que llegaba con mucho peligro a los pies de Messi, pero lo hizo con tanto ímpetu que su rechace se convirtió en un remate inalcanzable para Alisson.

Ese gol en propia meta antes del descanso fue una bombona de oxígeno necesaria para un Barça escaso de juego hasta ese momento. La Roma quiso responder nada más iniciarse el segundo acto, pero Perotti erró al cabecear desviado cuando lo tenía todo de cara para el 1-1. Ese susto envalentonó a los de Valverde, con mucha más determinación y que vieron cómo en menos de un cuarto de oro acabarían con todo el buen trabajo visitante.

Piqué marcó el 3-0 Piqué marcó el 3-0 (AFP)

Primero con otro tanto en propia meta, esta vez de Manolas tras un balón al palo del reivindicativo Umtiti. El central francés celebró el gol como suyo, señalándose el escudo ante una afición entregada a ‘Samu’. Poco después, Piqué aprovecharía un rechazo de Alisson tras un disparo de Suárez -con Messi otra vez capitaneando la jugada- para marcar el 3-0 a placer.

No era ni el minuto 60 y parecía que la goleada podía ser de escándalo sin el Barça merecerlo. La Roma quedó en estado de shock unos minutos, aunque supo recomponerse en ataque. Su insistencia finalmente encontraría el premio del gol con un tanto de Dzeko de delantero puro en los últimos minutos. Bien el bosnio con el cuerpo y remate ajustado al palo al que nada pudo hacer Ter Stegen, protagonista anteriormente con dos paradas extraordinarias.

Suárez rompió con su mala racha en la Champions y minimizó el gol de Dzeko

El 3-1 que despertó algún murmullo en el Camp Nou. Encajar en casa nunca es buen síntoma, pero poco importa si la ventaja es amplia. Por ello, Suárez mató las esperanzas de la Roma con un tanto no menos que de un killer como él. Un año después de su último tanto en Champions, el uruguayo cazó un balón suelto dentro del área para apuntillar a una Roma desolada al término del encuentro.

En un partido discreto en cuanto a juego y sin la necesidad de recurrir como en tantas otras noches a la omnipresencia de Messi, el Barça volvió a lucir fiabilidad por encima de todo. Una fiabilidad que ya le permite vislumbrar su presencia entre los cuatro mejores del continente, con previo paso por el Olímpico.

Ficha técnica

Barça, 3 – Roma, 0

Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Umtiti, Alba; Busquets (Paulinho, min.66), Rakitic, Iniesta (Denis Suárez min.85), Sergi Roberto (André Gomes, min.83); Messi y Suárez.

Roma: Alisson; Bruno Peres, Manolas, Fazio, Kolarov; Pellegrini (Gonalons, min.60), De Rossi (Defrel min.76), Strootman; Florenzi (El Shaarawi, min.72), Perotti y Dzeko.

Goles: 1-0, min.38: De Rossi (pp). 2-0, min.57: Manolas (pp). 3-0, min.59: Piqué. 3-1, min.80: Dzeko. 4-1, min.87: Suárez.

Árbitro: Danny Makkelie (HOL). Amonestó a Kolarov (min.44) y Struttman (min.86), por parte del Roma.

Incidencias: partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Camp Nou ante 90.106 espectadores. Antes del partido, el club homenajeó a Leo Messi por sus 100 goles en la Liga de Campeones.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.