El intendente de los Mossos d’Esquadra Toni Rodríguez ya advirtió tras la detención de Jordi Magentí Gamell que los investigadores no albergaban ni una sola duda de su autoría como responsable de los asesinatos de Marc Hernández López y de Paula Mas Pruna, el pasado 24 de agosto en el pantano de Susqueda. Este lunes, el titular del juzgado de instrucción número 2 de Santa Coloma de Farners, Javier Burgos Neira, levantó el secreto de las actuaciones. El sumario permite ver con claridad el trabajo que en los últimos nueve meses han realizado los Mossos d’Esquadra para convencer tanto al magistrado como al fiscal que “sólo Jordi Margentí” pudo asesinar esa mañana a los dos jóvenes.

Hay muchos elementos novedosos y desconocidos hasta ahora en el sumario. Pero destaca como los investigadores reproducen los movimientos del sospechoso hasta llegar a la conclusión de que el asesinato se produjo en la zona conocida como La Rierica, punto al que acudía casi a diario Magentí a pescar, y después utilizó el propio kayak de la pareja para trasladar los cuerpos hasta otro punto del pantano en el que había mucha más profundidad para esconder mejor los cadáveres.

Los investigadores han podido numerar todas las personas que estuvieron en ese punto del pantano, el belga y sus amigos que se están reconstruyendo una casa en la zona, y un matrimonio que estaba de excursión, además del sospechoso que nunca negó haber estado ese día en ese punto del pantano, al que siempre acudía para pescar. Los mossos de la Unidad Central de Personas Desasparecidas descartaron una a una la implicación de todas esas personas menos Magentí. En sus distintas declaraciones en sede policial y judicial fue variando lo que dijo haber escuchado esa mañana de agosto. Que escuchó un disparo, dos, varios, un grito, que los relacionó con batidas de caza.. contradicciones que los investigadores anotaron.

También resultó sospechoso, por lo menos, que justo al día siguiente de que apareciera el coche de la pareja asesinada, el hombre compró sin avisar un billete solo de ida a su mujer, a la que casi ordenó que se instalara en Colombia. La mujer contó que le sorprendió la iniciativa porque no estaba en los planes de la pareja. El hombre además, ya había comprado otro billete, también de ida, para trasladarse a Colombia, pero fue detenido dos días antes.

El sumario permite ver como el detenido utilizó a su mujer como coartada y como al día siguiente de los crímenes se la llevó al pantano para que la acompañara. Aunque ella declaró que, de repente, su marido desapareció casi durante dos horas.

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