El abogado del presidente cesado Carles Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, ve indicios claros de que los servicios secretos españoles propiciaron que su cliente fuera detenido en Alemania y no en otro país al considerar éstos que la jurisdicción alemana les podía convenir más para la extradición. Así lo ha manifestado este jueves en una entrevista en RAC1, en la que ha enmarcado este procedimiento en un conjunto de “irregularidades” alrededor del seguimiento y posterior arresto de Puigdemont que, en su opinión, podrían incluso “convertir en ilegal” la detención.

A falta de “conocer todos los detalles” de las circunstancias de la detención, Alonso-Cuevillas ha explicado que este tipo de comportamiento podría ser entendido como un caso de forum shopping (que suele traducirse como ‘foro de conveniencia’) o, lo que es lo mismo, un truco para “escoger el país cuya jurisdicción se considera más conveniente” para su estrategia jurídica. El letrado que representa al expresident subraya además que esto se debe a la “concepción hispánica” que tiene el Estado español del funcionamiento de la justicia: “Se cree que será una cuestión diplomática y se razona que, como nosotros somos amigos de Merkel, los jueces alemanes dirán lo que diga Merkel”.

Para Alonso-Cuevillas, esta concepción está lejos de la realidad porque en Alemania, ha dicho, “la separación de poderes es nítida”. En este sentido, y tras mostrarse “prudentemente” optimista sobre la posible extradición de su cliente, el abogado ha advertido de que “quien crea que la jurisdicción alemana es más perjudicial para Puigdemont que la belga, es que no tiene suficiente información”. A su juicio, “hay elementos muy sólidos” como para pensar que “la extradición será completamente denegada”. Aunque sin descartar nada, por lo que también considera posible que la extradición sea “parcialmente concedida”, lo que significaría que el España solo podría juzgarle por los delitos que se le extradita.

Volviendo a la detención de Puigdemont, Alonso-Cuevillas considera ya “probado” que la colocación de geolocalizadores en el coche en el cuál viajaba su cliente y sus tres acompañantes es obra de los servicios secretos españoles y no de Alemania, lo que considera un procedimiento irregular. Ha agregado que eso podría “convertir en ilegal” la detención de Puigdemont y ha subrayado el “malestar” que existe en Dinamarca porque la inteligencia española “actuó en su país sin ni siquiera comunicárselo”. Un procedimiento que iba encaminado, ha insistido, a que se produjera el arresto en un país determinado, especialmente pese a que ya constaba, ha añadido, que Puigdemont “se iba a poner a disposición judicial” en Bélgica.

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