Más del 30% de los catalanes creen que la situación económica de Catalunya será mejor dentro de un año, y las opiniones pesimistas han caído incluso por debajo del 20%, pero la cifra de ciudadanos instalados en la incertidumbre sobre el futuro ha subido hasta el 26% (16 puntos más que en julio pasado).

No en vano, y según los datos del sondeo de GAD3, en apenas un mes las percepciones negativas sobre la situación de la economía catalana han crecido en 12 puntos y ahora más del 42% de los consultados se muestran pesimistas sobre la coyuntura económica.

encuesta lunes diciembre 2017 política encuesta lunes diciembre 2017 política (Clara Penín)

Las opiniones, sin embargo, no son homogéneas. Mientras sólo entre un 5% y un 7% de los votantes constitucionalistas juzgan buena la situación económica, las opiniones positivas rozan el 41% entre los electores soberanistas. Y al revés: mientras alrededor del 60% del electorado de Ciutadans, PSC o PP califica de mala la coyuntura económica, esa cifra cae al 20% entre los votantes independentistas.

De hecho, aunque las previsiones de futuro son más homogéneas, el optimismo ante el porvenir predomina entre el electorado de Esquerra (un 39% de percepciones positivas) o de JxCat (casi el 50%), frente a un actitud más cauta de los votantes de Cs, PSC o CatComú, con algo más del 26% de opiniones optimistas (aunque sólo un 14% de los votantes populares es optimista).

encuesta lunes diciembre 2017 política encuesta lunes diciembre 2017 política (Clara Penín)

El empeoramiento de las expectativas económicas tiene sin duda mucho que ver con la última etapa del proceso soberanista. Más del 68% de los consultados cree que la economía catalana se ha resentido a raíz de la voluntad de declarar la independencia de manera unilateral (la DUI), aunque casi un 30% no tiene esa percepción.

Y de nuevo, mientras que sólo entre un tercio y el 45% de los votantes soberanistas creen que la economía catalana se ha resentido a partir de la DUI, ese porcentaje roza el 90% entre los votantes del PSC o CatComú y se acerca al 100% entre los de Cs o el PP. Y algo similar ocurre sobre el impacto de la fuga de empresas.

En este sentido, un 62% de los consultados (dos puntos menos que hace un mes) opina que la fuga de empresas afectará a corto o largo plazo a la economía catalana. A su vez, un 34% se muestra convencido de que esa salida no tendrá apenas efectos sobre la situación económica de Catalunya. Y una vez más, las perspectivas van asociadas al sentido del voto.

Entre los votantes soberanistas, sólo un 25% admite que la salida de las empresas tendrá un impacto sobre la economía catalana (mientras que más del 70% no ve ningún riesgo en ese fenómeno). En cambio, más del 90% de los electores de Cs o el PSC, el 89% de los del PP y casi el 80% de los de CatComú no tienen ninguna duda de que la fuga de empresas acabará afectando a la economía catalana.

Finalmente, las percepciones sobre la situación política reflejan también la creciente inquietud de la sociedad catalana. Concretamente, las opiniones negativas han crecido casi nueve puntos en un mes y se sitúan ahora en el 69% de los consultados (frente a únicamente un 6% que expresa una percepción positiva). Eso sí, aunque amortiguado, el optimismo se mantiene ante el futuro: un 43% de los catalanes cree que la situación política mejorará dentro de un año. Y aunque seguramente por razones distintas, las previsiones optimistas se imponen en casi todos los grupos de votantes.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.