Un grupo de mujeres que atendía a un hombre que colapsó en un ring de sumo en Japón fueron instadas repetidamente a abandonar la plataforma, lugar vetado a las mujeres según la tradición, lo que ha desatado una fuerte polémica.

El suceso tuvo lugar el miércoles cuando el alcalde de la ciudad de Maizuru (Kioto, oeste), Ryozo Tatami, se desplomó repentinamente mientras daba un discurso en un ring de sumo durante un evento.

Varias mujeres subieron al ring, donde Tatami quedó tendido, para participar en las labores de reanimación, mientras un árbitro les instaba repetidamente por megafonía que abandonasen la plataforma, según las imágenes ampliamente difundidas hoy por medios locales y redes sociales, donde el gesto ha sido ampliamente criticado.

Según la tradición de este deporte milenario, las mujeres tienen prohibido entrar en el ring debido a los rituales sintoístas que rodean al sumo y que consideran “impura” la menstruación femenina, una costumbre largamente tildada de discriminatoria.

En un comunicado emitido por la Asociación de Sumo de Japón tras el incidente, el presidente de la organización, Nobuyoshi Hakkaku, recriminó la actitud del árbitro y la tildó de “inapropiada”.

“Por mucho que estuviera nervioso, ha sido un acto inapropiado en un caso de emergencia en la que estaba en juego la vida de alguien”, dijo Hakkaku en el texto, quien también pidió disculpas.

Hakkaku agradeció “profundamente” la iniciativa de las mujeres, “que tomaron las medidas necesarias” para ofrecer al desfallecido el tratamiento de emergencia requerido.

El alcalde, que se desplomó por una hemorragia cerebral, fue posteriormente traslado a un hospital e intervenido quirúrgicamente, y su vida no corre peligro, según recogió el diario Japan Times.

Este es el último en una serie de incidentes que han salpicado la imagen del sumo japonés, tras varios casos recientes de violencia entre luchadores que incluso provocaron la retirada de un gran campeón de este deporte, que también se ha visto afectado por casos de acoso sexual, corrupción y drogas.

El suceso pone también de manifiesto la situación discriminatoria en la que siguen viéndose en ocasiones las japonesas y llega poco después de conocerse el caso de una mujer y su pareja que tuvieron que disculparse ante el jefe de ésta por quedarse embarazada antes de que fuera su turno, según la política de su empresa.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.