Los modernos carros de combate ruso cuentan con una buena protección (reactiva y dinámica) contra los proyectiles antitanque de precisión. Sin embargo, en EE.UU. y otros países no firmantes de la convención internacional sobre municiones ‘clúster’ se multiplican los arsenales de las bombas de racimo, otro gran desafío para el equipo blindado.

Los proyectistas de la Escuela Superior del Mando Castrense de Moscú han diseñado una innovadora pantalla calorífica, una especie de ‘gorro’ que se instala sobre el compartimento del motor y la transmisión para descomponer la signatura infrarroja de la maquinaria pesada. Esta tecnología permite “engañar a los sensores de calor”, según informa el diario Izvestia.

Foto ilustrativa

El dispositivo principal es una caja desmontable, confeccionada de asbesto o cerámica, perforada de tal manera que el calor del motor se redirija en ángulos determinados. Así se altera el cuadro de la evacuación del calor y la carga explosiva impacta en un objetivo falso, situado más allá del propio tanque o vehículo blindado.

El invento es fruto de una iniciativa propia de la escuela militar y ya ha sido sometido a una serie de pruebas que confirman su eficacia contra las municiones ‘clúster’. Los autores afirman que su fabricación no implica muchos gastos y los talleres de los batallones de reparación del Ejército pueden producir estos ‘gorros prodigiosos’ por sí solos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.