Son cientos las familias que se han visto obligadas a pasar la noche en sus coches a causa del  caos ocasionado por la nieve acumulada en varios tramos de la AP-6 a la espera de que los servicios de emergencia puedan desbloquear íntegramente las vías en las que permanecen atascados desde este sábado.

“Paciencia, resignación y mucho frío”. Así define la situación Isabel Gayol, atrapada a 9 km al sur de Arévalo (Ávila) desde hace más de 14 horas. “Y gracias a que ahora nos encontramos en una vía de servicio y tenemos la opción de poder comprar agua, café u otras cosas que necesitemos”.

No han tenido la misma ‘suerte’ Alejandra, su marido y sus tres hijos pequeños, que volvían de Gijón y se encontraron con la autopista cortada durante la tarde de este sábado. “Hemos pasado 18 horas en mitad de la autovía A-6, sin nadie que nos pudiera brindar mantas, agua o comida. Nos parece indignante la situación porque entre las personas atrapadas hay niños pequeños y gente anciana que necesita medicación. Nos han dejado a la intemperie, desinformados y desesperados”, relata a eldiario.es.

Tildando la gestión de la situación como un “verdadero desastre”, Alejandra asegura no haber visto llegar a las autoridades hasta pasadas las diez de la mañana –cuando ya cumplían más de 16 horas entre la nieve–: “Han llegado muy tarde, cuando ya llevábamos muchas horas encerrados en nuestro vehículo e intentando ponernos en contacto con algún servicio de emergencia. También lo intentamos con nuestro seguro de coche, que no nos facilitó ningún tipo de información”, denuncia.

Pero lo más sorprendente para ella ha sido el trato por parte del 112:  “Anoche llamé al teléfono de emergencias para conocer un poco la situación en la que nos encontrábamos. Ni siquiera fueron capaces de decirme en qué kilómetro se encontraban los efectivos de la Guardia Civil, y mucho menos cuánto tiempo nos podríamos quedar entre la nieve”. 

Pero esa sensación de “desamparo” ha sido generalizada: “Esto es digno de un país tercermundista. ¿Cómo en una carretera tan importante –une la periferia con la ciudad de Madrid– pueden quedarse a la intemperie cientos de familias? ¿Por qué no ha habido la suficiente información en las carreteras? Se pregunta indignada Isabel, que asegura a este diario que la tarde de este sábado, antes de producirse esta situación, tan solo pudieron ver en las carreteras “paneles informativos dirigidos tan únicamente a los camiones”. 

En esa línea de indignación se sitúa  l ciudadano gallego José Rúas –que quedó parado a las ocho de la tarde a la altura del túnel de Guadarrama–, así lo ha manifestado: “Hasta el túnel de Guadarrama la circulación era lenta, en tercera, cuarta marcha. Pero a la salida del túnel, circulamos un máximo de 500 metros por hora”, relata. Pasadas las ocho de la tarde los vehículos atrapados en esa zona sólo habían avanzado un kilómetro. 

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