Tres grupos ecologistas se han unido este martes en el Tribunal de Apelaciones de EE.UU. para el Quinto Circuito con el fin de demandar a la administración Trump por permitir que las compañías petroleras viertan en el golfo de México cantidades ilimitadas de líquidos, estén o no contaminados con productos químicos.

La demanda, presentada por el Centro para la Diversidad Biológica, Gulf Restoration Network y Louisiana Bucket Brigade busca defender la fauna del golfo de México. Además, las actividades de las petroleras afectan concretamente a las costas de Texas, Luisiana y Misisipi, que no se han recuperado completamente del desastroso derrame de crudo de la plataforma Deepwater Horizon de BP en abril del 2010.

La plataforma petrolera Centenario en el golfo de México

Los demandantes alegan que en septiembre pasado la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. (APM) aprobó un permiso a las plataformas de petróleo y gas —tanto existentes como futuras— para extraer hidrocarburos del lecho marino por el método de fracturación hidráulica, una decisión que fue adoptada sin analizar debidamente el efecto que tendrán las inyecciones de desechos líquidos en los yacimientos sobre tortugas, ballenas y otras especies marinas, aseguran los autores de la querella.

¿Océano o triturador de basura?

Aprobar una autorización como esta, sin estudiar los riesgos para la fauna del golfo de México, fue una violación de la Ley federal de especies en peligro de extinción, sostienen los ambientalistas.

“La administración Trump está dejando que las compañías petroleras arrojen productos tóxicos de fracturación hidráulica al golfo sin tener en cuenta los riesgos ni la ley”, denunció la abogada del Centro para la Diversidad Biológica, Kristen Monsell. “Eso es simplemente inaceptable. Se supone que la APM debe proteger la calidad de las aguas y no ayudar a las compañías petroleras a utilizar nuestros océanos como triturador de basura“, concluyó.

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