Cada ciudad tiene que fijar sus propios objetivos de inversión en infraestructuras y en el desarrollo de la ciudad inteligente. Pero una vez fijadas las líneas generales de la política, ¿cómo se lleva a cabo? El Centro Ross del World Resources Institute trabaja para “poner a la gente adecuada al rededor de la mesa”, según cuenta su director, Ani Dasgupta. También contribuye a encontrar nuevos modelos de negocio que faciliten la inversión y la adopción de nuevas tecnologías. También facilita el contacto entre distintas ciudades, para que pongan en común sus experiencias, y se beneficien de las experiencias de las demás. Un campo en el que se necesita esa colaboración es el del transporte público y su contribución al calentamiento global. Y un informe elaborado por el Centro Ross muestra que lo mejor sería buscar el modo en el que colaboren los sectores público, privado e informal de transporte, para hacer que la experiencia del usuario sea mejor y la gestión más efectiva, también desde el punto de vista medioambiental.

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