EL POLITIKO

SIN CENSURA

Contradicciones que deberá superar Rajoy para ‘sortear’ la crisis sobre las pensiones

Fiel a su hermetismo, Mariano Rajoy llega al pleno especial sobre pensiones del Congreso de los Diputados sin que nadie se atreva a adivinar por dónde irá su discurso. Los más allegados al Partido Popular aseguran que Rajoy también será fiel a su estilo y no sacará de la chistera ninguna propuesta impactante.

Mientras, los principales partidos de la oposición tienen claro que el presidente del Gobierno está abocado a mover ficha y subir las pensiones para no perder votos en el caladero de un perfil de población que hasta ahora siempre le sido fiel, el de los mayores. La única duda por despejar es ¿cuándo lo hará?

Con golpe de efecto o sin él durante su intervención ante el Congreso, lo que parece claro es que si el líder popular quiere sortear esta crisis deberá explicar con el mayor acierto posible toda una serie de contradicciones que se ciernen entre la posición del Gobierno y las diferentes propuestas que hay sobre la mesa.

Buscar una vía para contentar a los pensionistas sin perder la credibilidad europea

La primera de ellas, es buscar una vía para contentar a los pensionistas sin perder la credibilidad europea.

La carrera de San Jerónimo atestada de jubilados protestando por el futuro de sus pensiones es consecuencia directa de la reforma de pensiones que Rajoy vendió a bombo y platillo en Europa cuando España estaba en plena crisis.

Parte de aquel éxito era haber desligado las pensiones del Índice de Precios al Consumo (IPC) y vincularlas a la evolución de la economía. Para ello, el 2013 se aprobó una fórmula de cálculo para la actualización anual de las pensiones, que de haberse aplicado directamente hubiera implicado reducciones cercanas al 3% en las prestaciones de 2017, por ejemplo, según las estimaciones publicadas por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF)

Conscientes de que la aplicación directa de la fórmula podría convertirse en un escándalo público en plena crisis, la reforma también estableció una revalorización mínima garantizada del 0,25%. Fue esa decisión política la que ha salvado a los pensionistas de perder poder adquisitivo, entre otras cosas porque los primeros años de su aplicación la inflación en España fue inferior a ese porcentaje. Pero ahora la situación ha cambiado.

Pérdida de poder adquisitivo de las pensiones, según la AIReF Pérdida de poder adquisitivo de las pensiones, según la AIReF (AIReF)

El resultado de la fórmula de IRP continúa siendo negativo, el mínimo continúa garantizado, pero ahora ya tenemos inflación. Con los precios escalando un 1,1%, el efecto de esa subida ya no compensa. Los pensionistas ya sí están perdiendo poder adquisitivo y más que lo harán. Como se puede ver en este gráfico de la AIReF, el deterioro de poder adquisitivo se incrementa año a año hasta alcanzar un 19% en 2023, es decir en apenas cinco años.

¿Podría Mariano Rajoy cambiar esa base de revalorización mínima? Sí en tanto que se fijó por criterios principalmente políticos, pero estaría muy mal visto en Bruselas que el mismo que ideó las medidas de contención de gasto españolas, sea el mismo que quiera acabar con ellas.

Recuperar la actualización de las pensiones, pero sin indexarlas al IPC

El Partido Socialista, ante esta situación ha vuelto a demandar que se vuelva a la situación anterior y se indexen, otra vez, las pensiones a los precios. Esta sería la vía más rápida para contentar a los jubilados que han salido a la calle. Pero también implicaría hincar la rodilla ante una propuesta de la oposición. Hasta ahora, no se contemplaba la idea. El propio ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, calificó la idea hace poco más de una semana de anacrónica y acuso a PSOE y a la izquierda en general de estar proponiendo medidas desfasadas propias de otros modelos económicos. “Tendrá que tirar de imaginación y contabilidad creativa para cuadrar este círculo”, aseguran fuentes de la oposición.

Buscar financiación para subir las pensiones, sin perjudicar a la deuda pública

Mientras se busca la mejor solución a largo plazo, Rajoy también debe cuidar el presente. Durante 2017, el Ejecutivo ha echado mano de emisiones de deuda pública para pagar las pensiones ante la falta de fondos necesarios. De seguir esta tendencia, la financiación de pensiones vía emisiones de deuda impactaría negativamente en el proceso de reducción de deuda pública, ahora en el 98% del PIB. Y ese ajuste es uno de los principales retos que se le atribuyen al recién estrenado ministro de Economía, Román Escolano.

Los partidos de la oposición le recuerdan que hay margen, bien sea a través de un impuesto finalista para banca y transacciones financieras, como acaba de proponer el PSOE o a través de las reformas profundas del sistema de pensiones que llevan tiempo pidiendo los principales partidos de la oposición, desde el propio PSOE, hasta Ciudadanos o Podemos.

Bajar impuestos sin tocar las pensiones

“¿Qué vamos a hacer cuando tengamos el Presupuesto de 2018?”, “Seguir bajando el IRPF. Esta era la pregunta que se hacía el Ministro de Hacienda Cristóbal Montoro y la respuesta que se daba a sí mismo, allá por el mes de noviembre. Su colega de partido, Cristina Cifuentes se ha adelantado y ya ha apuesto en práctica la medida con reducción del IRPF y cambios profundos en sucesiones.

Pero los acontecimientos de los últimos días han tocado la línea de flotación de estos planes del Gobierno. Los presupuestos están en el horno, el Gobierno quiere aprobarlos en Consejo de Ministros el próximo 23 de marzo, pero en caso de venir con la prometida rebaja de impuestos, Rajoy tendría que defender cómo es posible justificar una rebaja de impuestos y su consiguiente descenso de ingresos públicos con la idea de que no hay dinero para las subir las pensiones.

Mientras, Podemos y el PSOE mantienen la postura contraria de que una reforma de impuestos en general y un nuevo gravamen sobre la banca sería una buena receta para subir prestaciones y compensar el actual déficit del sistema de pensiones.

Las recomendaciones de suscribir planes privados cambian a declaraciones para asegurar el sistema público de pensiones

En los últimos meses se han sucedido numerosos “consejos” por parte de miembros del Gobierno para que los ciudadanos ahorren para sus jubilaciones subscribiendo un plan de pensiones privados.

La tensión de los últimos días, ha cambiado por completo el discurso del partido en el poder. Ahora, los esfuerzos se centran en asegura la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Pero ni uno ni otro discursos son fiables en su totalidad. El primero, porque caben serias dudas de que los planes de pensiones a disposición de los ahorradores españoles tengan la rentabilidad adecuada como para arreglar el descalabro de pensiones años y el segundo, porque más allá de los ingresos y gastos actuales, la sostenibilidad de la estructura actual del sistema no aguantará que el dinero público sea suficiente ni siquiera para mantener el actual sistema de pensiones.

Los expertos abogan por una combinación adecuada de ambos para casar las necesidades de financiación del sistema y las demanda de jubilaciones justas de los jubilados. ¿Qué fórmula enunciará Rajoy?

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