El próximo lunes a las 6.32 pm hora local (00.32 de la madrugada hora española) TESS, el nuevo satélite de la Nasa cuya misión es encontrar miles de nuevos mundos fuera del Sistema Solar, zarpará hacia el espacio a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9, de la compañía de Elon Musk.

Si todo sale bien durante el lanzamiento, TESS, las siglas en inglés de Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito, usará su combustible y también la gravedad de la Luna para lograr situarse en una extraña órbita, extremadamente elíptica y hasta ahora jamás usada, en la que se pasará al menos los próximos dos años escaneando casi la totalidad del cielo.

Con sus cuatro cámaras, escrutará en el primer año de misión el hemisferio sur y durante el segundo, el hemisferio norte. Se centrará en observar las 200.000 estrellas más cercanas a la Tierra, ubicadas a unos 300 años luz. La proximidad de estos astros hace que su luz sea muy brillante, lo que permitirá detectar ligeros cambios en ese brillo provocados por los planetas que pasan delante de ellas, los tránsitos de los exoplanetas. Pero también, y más interesante, ese brillo intenso hará posible estudiar las atmósferas de esos mundos lejanos y deducir su masa, su densidad y tal vez hallar biofirmas, señales de que albergan vida.

“TESS nos va a ayudar a explorar nuestro lugar en el Universo”, asegura Paul Hertz, director de la división de astrofísica de la NASA en un comunicado.

Pero eso no lo hará este nuevo satélite solo. “TESS solo nos dará un catálogo de exoplanetas. Luego se tendrá que hacer mucho trabajo para analizar todos los datos que capte. Equipos de astrofísicos de todo el mundo seguirán los objetos que descubra TESS. Podremos medir la masa de esos planetas usando telescopios terrestres. Intentaremos ver sus atmósferas usando [los telescopios espaciales] el Hubble o el James Webb cuando se lance”, explica la astrónoma Sara Seager, investigadora del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) que participa en la misión TESS de la Nasa.

“TESS nos va a ayudar a explorar nuestro lugar en el Universo”

Paul Hertz

Director de la división de astrofísica de la NASA

“Una de las mayores preguntas en la exploración de exoplanetas es si un astrónomo encuentra un planeta en la zona habitable de una estrella: ¿será interesante desde el punto de vista de un biólogo?”, se pregunta George Ricker, investigador principal de TESS del Instituto de Astrofísica e Investigación Espacial Kavli del MIT. “Esperamos que TESS descubra un buen número de planetas cuya composición atmosférica, que contiene potenciales pistas sobre la presencia de vida, pueda ser medida de forma precisa por futuras observaciones”, añade.

Tras su lanzamiento, TESS estará durante 60 días probando sus instrumentos, antes de comenzar la misión, con la que tomará el relevo del telescopio espacial Kepler, también de la Nasa, que ha descubierto más de dos tercios de los 3700 exoplanetas que se conocen.

TESS explorará un área del cielo 400 veces mayor que la observada por Kepler. Según los científicos de la misión, al menos se espera que dé con unos 500 planetas del tamaño de la Tierra. Para ello cuenta con cuatro pequeñas cámaras que pueden ver un ángulo de 24 grados, eso se traduce en una porción de cielo del tamaño de la constelación de Orión. Mirarán pequeñas porciones de cielo de forma simultánea durante 13 días seguidos y luego se moverán al siguiente punto.

Antes de que en 1995 se descubriera el primer exoplaneta, no se sabía nada acerca de los mundos más allá de nuestro sistema solar. Kepler nos ha enseñado miles de ellos, inesperados, que no encajaban en los modelos teóricos que los astrónomos habían elaborado en cuanto a formación de planetas En sus nueve años de misión, ha identificado más de 2600 exoplanetas, la mayoría de los cuales orbitaban estrellas a 300 o 3000 años luz de distancia.

“De Kepler aprendimos que hay más planetas que estrellas en nuestro cielo. Ahora TESS nos abrirá los ojos a la variedad de planetas alrededor de algunas de las estrellas más cercanas”, afirma Hertz, de la Nasa.

Aunque TESS en sí no descubrirá si hay vida más allá de la Tierra, sí ayudará a situar hacia dónde deben apuntar los telescopios. Los científicos de la misión esperan catalogar al menos 2000 nuevos candidatos a exoplaneta de todas las formas y tamaños; sobre todo, esperan al menos identificar medio centenar de nuevos mundos con una masa y tamaño similar a la Tierra.

“De Kepler aprendimos que hay más planetas que estrellas en nuestro cielo. Ahora TESS nos abrirá los ojos a la variedad de planetas alrededor de algunas de las estrellas más cercanas”

La satélite pesa unos 318 k y tiene un tamaño similar al de una nevera, con una forma ciertamente peculiar. En su interior alberga un chip de memoria con los dibujos de niños que han dibujado cómo se imaginan que serán los exoplanetas. “Hay miles de millones de estrellas en el universo y muchísimos más planetas. Por tanto, hay que pensar que se trata de una investigación mutigeneracional. Ni Kepler ni TESS serán el final de la exploración espacial, son solo el principio”, remarca Seager.

“Ni Kepler ni TESS serán el final de la exploración espacial, son solo el principio”

Sara Seager

Astrónoma MIT

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.