La forma de actuar de los últimos días de los llamados Comités de Defensa de la República (CDR) está dando que hablar, hasta el punto de obligar a buena parte de las autoridades catalanas a manifestarse al respecto. La última en hacerlo ha sido la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha dejado bien claro que no comparte en absoluto la estrategia de actuación de los CDR, basada en cortes de carreteras o boicot en el pago de peajes.

En una entrevista en Antena 3, la alcaldesa ha insistido en que la judicialización de la política se ha demostrado un “fracaso”, de manera que no ha contribuido a la solución de la cuestión catalana. Así se ha manifestado en un inicio para opinar sobre la decisión de la Fiscalía de iniciar actuaciones para denunciar las acciones de los CDR, pero acto seguido Colau ha puesto tierra de por medio.

“No comparto la estrategia de los CDR” porque “dañar la imagen o no facilitar el normal funcionamiento” de empresas o de la sociedad es “una forma de autoboicot”

“Mientras actúen fiscales y jueces la situación no se va a arreglar”, ha insistido, y “hasta ahora las protestas han sido pacíficas”, ha asegurado, de manera que “no es verdad que haya violencia en las calles más allá de episodios aislados”, ha defendido a la hora de valorar la iniciativa del Ministerio Público.

A partir de aquí, la alcaldesa ha asegurado que “no comparto la estrategia de los CDR” porque “dañar la imagen o no facilitar el normal funcionamiento” de empresas o de la sociedad es “una forma de autoboicot”. De esta forma, ha insistido en que “no lo comparto en absoluto”, si bien ha enfatizado en que “no hablo de violencia porque no la hay”.

En todo caso, la alcaldesa ha reclamado la necesidad de preguntarse “por las razones de la situación de anomalía que vive Catalunya”, de manera que “hay que empezar a hablar de soluciones” y, en esta tarea, en ver “en qué puede ceder un poco todo el mundo para llegar a soluciones”.

Colau admit que “la situación política ha tenido efectos en la imagen de la ciudad de Barcelona”

En cuanto a la situación política catalana, Colau ha admitido que “la situación política ha tenido efectos en la imagen de la ciudad de Barcelona”, si bien se ha mostrado segura de que “en situación de bloqueo” actual, “Barcelona puede ayudar a hacer de Barcelona”, es decir, “a formar parte de la solución”.

Colau ha aclarado que pese a la situación de inestabilidad política, Barcelona ha crecido en turismo en 2017 e incluso después de los hechos del 1-O . Pero también ha alertado de que “hay temas realmente urgentes” y de que “no se toman decisiones porque no hay un Govern”.

“Hay temas realmente urgentes” y “no se toman decisiones porque no hay un Govern”

También ha querido aclarar la polémica suscitada con la decisión de la organización de la Barcelona World Race de cancelar la regata. La alcaldesa ha responsabilizado exclusivamente al Gobierno central por haber modificado la fiscalidad del patrocinio de la prueba, un hecho que ha provocado, según ha dicho citando el comunicado de la organización, que el patrocinio se haya echado atrás.

Según Colau, el retraso de los presupuestos del Estado y la modificación de los beneficios fiscales han hecho que los organizadores desistieran. “Esto estaba montado de manera que se autofinanciaba con el patrocinio, pero cuando se cambia la fiscalidad del patrocinio, el patrocinio no lo ve claro y se va”, ha justificado. De esta forma, “es el Estado quien lo pone en cuestión” y no el ayuntamiento, que es “la parte más pequeña”

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