Hacer la declaración de la Renta cuando se trabaja como autónomo tiene sus peculiaridades y ninguna es muy favorable al contribuyente en este régimen. La primera es que no se aplican los mínimos exentos para hacerla que tienen los trabajadores por cuenta ajena de 22.000 euros si se tiene un solo pagador o 12.000 euros con más de uno. Cualquier persona que trabaje por cuenta propia y haya obtenido ingresos superiores a los 1.000 euros por actividades económicas debe saldar cuentas anuales con el Fisco.

Tampoco tienen los autónomos la ayuda del borrador. Aunque, como todos los contribuyentes tienen derecho a solicitarlo o ver su predeclaración en Renta Web o en la aplicación móvil, pero la información que sobre ellos tiene el Fisco está muy lejos de la que deben constatar en la declaración. Por ello, este documento apenas les puede servir como referencia.

Se tributa por los ingresos facturados, aunque no se hayan cobrado

El motivo es que Hacienda tiene información sobre los ingresos del autónomo ya que sus pagadores están obligados a informar de las cuantías de las facturas, pero no consta en ningún registro fiscal los gastos que le ha supuesto su actividad ni si estos son o no deducibles.

Tanto si el trabajador cotiza en el régimen de estimación directa o por módulos la cuantía de lo ingresado deberá constatarse en el apartado de Actividades Económicas del impreso oficial de la declaración. Ojo! Hay que incluir todos los ingresos facturados en el año 2017, aunque esas facturas todavía no hayan sido cobradas.

Quienes cotizan vía estimación directa tienen cada año el complicado reto de incluir sus gastos deducibles en las casillas adecuadas. La primera dificultad está en identificar el apartado en el que hay que incluir cada gasto. La segunda, en casilla debe incluirse (el número suele variar cada año). Aunque hay una guía publicada en la Agencia Tributaria, este punto suele ser motivo de controversia entre contribuyente e inspector en caso de inspección.

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Los principales apartados en los que incluir los gastos de autónomo son:

Consumos de explotación: en este apartado entran todos esos gastos ligados a la necesidad básica de la actividad desde folios hasta ladrillos dependiendo de la actividad del autónomo. En casos puntuales como los comerciales se podrá incluir el gasto por combustible, etc.

Sueldos y salarios: aquí se constatan las nóminas de los trabajadores,en caso de existir, y si la actividad lo permite es donde irían dietas y gastos de viaje, la retribución en especie.Incluso las cuantías de los premios recibidos si las hubiera.

Seguridad Social: se incluyen cotizaciones a la Seguridad Social tanto de los trabajadores como las de propio autónomo.

El gasto en abogados es deducible

Otros gastos de personal:desde indemnizaciones por cualquier motivo, hasta aportaciones a planes de pensiones de empresa irían en este apartado

Arrendamientos y cánones: aquí hay que incluir gastos por alquiler del local, contratos de leasing, otros contratos relacionados con la actividad profesional o laboral.

• Reparaciones y conservación: los inspectores acepta solo aquellos gastos que hayan servido para reparar deterioros de bienes. Los gastos para reponer bienes o inversiones en ampliaciones del lugar de trabajo deber constatarse en la casilla de amortizaciones.

• Servicios de profesionales independientes: la asesoría fiscal, la iguala con los abogados, el contrato con los auditores, este tipo de servicios se constatan en este apartado Etc.

La actividad que se ejerza condiciona estos criterios

• Otros servicios exteriores: el I+D, las primas de seguros, los servicios bancarios, la publicidad, el agua o la telefonía y los gastos de oficina recaerán en este apartado. Siempre que no se haya considerado el teléfono como consumo de explotación ligado a la actividad principal como también puede ocurrir con los gastos de oficina. Todo depende de la actividad que se ejerza.

• Tributos fiscalmente deducibles: normalmente son los locales como IBI, el Impuesto de Actividades Económicas. En caso de que el autónomo trabaje en su propia casa, solo podrá incluir una parte proporcional.

• Gastos financieros: intereses de préstamos y créditos, gastos de descuento de efectos, recargos por aplazamiento de pago de deudas, intereses de demora de aplazamientos de los pagos a Hacienda. No se incluirán los que se deriven de la utilización de capital propio.

Revstas internacionales que pueden ser necesarias para algunos negocios' Revstas internacionales que pueden ser necesarias para algunos negocios’ (LVD)

• Otros gastos deducibles: la adquisición de libros, suscripción a revistas, gastos de asistencia a congresos, cursos o conferencias relacionados con la actividad, las cuotas de asociaciones empresariales, corporaciones y cámaras y las primas del seguro de enfermedad del autónomo con un máximo de 500 euros por persona -se puede incluir al cónyuge e hijos- entrarán en esta partida.

• Provisiones deducibles y gastos de difícil justificación: para los autónomos bajo el régimen de estimación directa simplificada se aplicará automáticamente un 5% del rendimiento neto.

El apartado más complicado sin duda es el que se refiere a las amortizaciones. Las inversiones no se pueden incluir en una sola declaración sino que cada año hay que incluir una cuantía que se estima según unas tablas de amortización que publica la Agencia Tributaria y que marca según el tipo de inversión lo que se puede incluir cada año. No es fácil saber qué incluir en cada caso y en cada año. En este punto lo mejor es recurrir a la ayuda de algún profesional.

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