Ciudadanos se ha dado un baño de masas en L’Hospitalet de Llobregat, la segunda ciudad de Catalunya, donde en las elecciones al Parlament de 2015 dieron la sorpresa al imponerse al PSC. La formación naranja ha congregado a 4.000 personas, según la organización, en un acto central de campaña en el que han intervenido Inés Arrimadas y Albert Rivera.

Paradas de comida, pulseras luminosas, camisetas y bufandas naranjas para todos los asistentes, ‘photocalls’… El partido no ha escatimado en gastos de ‘merchandising’ en un acto de carácter festivo en el que también ha habido chirigotas y hasta acrobacias aéreas. Unas grandes pantallas daban cuenta de todo lo que sucedía, mientras Arrimadas y Rivera hablaban desde un escenario situado en el centro del pabellón, sin atril ni papeles, al más puro estilo ‘TED talk’.

Como en la mayoría de actos del partido, el público era heterogéneo y presentaba una mezcla entre profesionales de la zona alta de Barcelona y clases trabajadoras del cinturón industrial barcelonés.

Con la voz rasgada después de unos intensos días de campaña, Arrimadas ha dejado de lado su discurso más conciliador y ha apelado directamente al votante del cinturón metropolitano barcelonés. Las referencias a sus orígenes andaluces han sido constantes y la candidata ha articulado un discurso muy duro contra el independentismo.

“Nunca olvidaremos estos años. No vamos a olvidar las discusiones familiares que han provocado estos señores”, ha afirmado. “Nos han gobernado unos señores que cuando tienen que asumir sus responsabilidades huyen a Bruselas. Los autónomos y los comerciantes no pueden huir a Bruselas”. La candidata naranja ha cargado también contra la posibilidad de defender un indulto para los políticos catalanes en prisión preventiva. “¿Alguien indulta a las familias cuando se quedan sin trabajo?”, se ha preguntado entre aplausos de los asistentes. “El interruptor que apaga el procés está en nuestros votos el 21D”, ha añadido.

Como es de costumbre en la formación naranja, el acto lo no lo ha cerrado la candidata sino Albert Rivera, el presidente del partido. Rivera ha vuelto a apelar al voto útil –”si votan a otros se la juegan”– y ha pedido el apoyo de todos los constitucionalistas para Arrimadas. “No quiero encontrarme el día siguiente de las elecciones como se encontraron muchos británicos la noche del ‘Brexit’”, ha afirmado.

El discurso de Rivera también ha apelado a los sentimientos y al miedo a otro Govern independentista. “Se acabó el miedo, se acabó la superioridad moral del nacionalismo”, ha espetado. “Se acabó pedir perdón por la lengua que te apetezca hablar”. El líder de la formación naranja ha pedido una presidenta “que le respete” y que no “le insulte cuando hable ni me llame súbdito”.

Rivera ha clausurado su intervención planteando ya unas hipotéticas negociaciones para formar Gobierno. “Tenemos que dejar sin mayoría a los separatistas, sentarnos en la mesa y no levantarnos hasta que consigamos un nuevo Gobierno para todos los catalanes”.

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