La expresidenta de la comunidad envía una carta a Cospedal comunicando su decisión

Cristina Cifuentes ha enviado este viernes una carta a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en la que ha renunciado a la presidencia del partido en Madrid. La exlíder regional ya dimitió el miércoles como presidenta de la Comunidad, tras el escándalo generado por las irregularidades que rodearon a la obtención de su título de máster y la publicación de un vídeo en el que se la mostraba como protagonista de un supuesto hurto en 2011. No obstante, su decisión de este viernes no implica que deje la política: Cifuentes se mantendrá por ahora como diputada autonómica, lo que le garantiza el aforamiento.


La decisión de Cifuentes deja las riendas del PP de Madrid en manos de la dirección nacional. Sobre el papel, Ángel Garrido, que es el actual secretario general regional, asumirá la presidencia hasta que se produzca la elección del nuevo presidente, de acuerdo con el artículo 43 del Reglamento de Organización del Partido Popular de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, en la sede nacional de Génova apuestan por nombrar una gestora con miembros de su confianza que se encarguen de dirigir el rumbo del partido en un momento clave. A poco más de un año de las elecciones municipales y autonómicas de 2019, la formación conservadora debe afrontar la organización de las listas locales y la elección de un candidato que luche por mantener el gobierno regional frente al auge de Ciudadanos.

“Se trata de una decisión muy dolorosa para mí, porque llevo militando en este partido mucho más de la mitad de mi vida, dando siempre lo mejor de mí y luchando por principios y valores que creo son buenos para Madrid y, sobre todo, para España”, ha argumentado Cifuentes en su misiva. “Pese a todo, y lamentablemente, me he visto obligada a tomar estas dificilísimas decisiones, para no perjudicar ni a los madrileños, poniendo en riesgo la Presidencia de la Comunidad, ni a nuestro querido partido, que necesita estabilidad para continuar un proyecto político de centro que tan positivos resultados está obteniendo en nuestra región”, ha explicado la ya expresidenta. Y ha rematado: “Esté donde esté en cada momento, siempre podréis contar conmigo”.

La dimisión de Cifuentes como presidenta de la Comunidad de Madrid había dejado un hilo suelto que había provocado gran inquietud en la dirección nacional del PP. Que la expresidenta se mantuviera como líder regional no era una opción para ninguno de los dirigentes con peso específico en la formación conservadora. Y así se encargaron de transmitírselo públicamente los que habían sido hasta ahora sus dos grandes valedores, la propia Cospedal y el portavoz parlamentario Rafael Hernando.



“No está en condiciones de seguir al frente del partido en la Comunidad de Madrid”, dijo el jueves por la noche Hernando, durante una entrevista en el canal 24 horas. “Debería ir dejando su presencia en la política”, añadió. Y remató: “Desde el punto de vista personal, es lo que mejor le puede ir: seguir en el candelero no es bueno”.

Este viernes, durante una entrevista en la Cope, la secretaria general del PP ha insistido en la necesidad de que Cifuentes dejara su cargo, dejándola sin aliados internos. “La disponibilidad para dejar esa situación es absoluta”, ha dicho la número dos de Rajoy sobre la presidencia de Madrid.

Esas dos declaraciones sellaron el futuro de Cifuentes al frente del PP regional. La antigua líder era conocedora de que no contaba con el apoyo del coordinador nacional del PP, Fernando Martínez Maillo, ni con el del resto de vicesecretarios. Perdida también la complicidad de la secretaria general (a la que define como su amiga en su despedida), queda por ver si Cifuentes mantiene hasta el final de la legislatura su acta de diputada autonómica.

Seguir en la Asamblea de Madrid permite a la exdelegada del Gobierno mantener el aforamiento. Al tiempo, hay dirigentes del PP que consideran que su presencia diaria en el Parlamento regional puede desgastar aún más las siglas del partido, porque supondría un recordatorio constante del turbulento mes con el que Cifuentes ha cerrado su etapa como presidenta. Un problema inasumible con las elecciones de 2019 en el horizonte.

La puerta para que también renuncie a su escaño también ha quedado abierta este viernes. “¿Continuará como diputada?”, le han preguntado a su antiguo número dos, y actual presidente en funciones de Madrid, Ángel Garrido. “Es una decisión que lógicamente tiene que tomar ella en los próximos días”, ha contestado. “Nadie estaría bien en una situación como ésta”.




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