“A ustedes simplemente les encantaba crucificarme, les encantaba introducir cáncer en mi cabeza, aterrorizando mi corazón y desgarrando mi alma todo este tiempo”. Aquellas palabras escritas por Cho Seung-Hui evidenciaban que una excesiva timidez, introversión y soledad en un adolescente, sumadas a una buena dosis de complejo de inferioridad, podían crear un cóctel explosivo que estallaría en el momento más inesperado.

El 16 de abril de 2007 fue el día elegido por este estudiante, víctima de bullying , para perpetrar lo que las autoridades describieron como el peor ataque producido contra una universidad estadounidense en toda su historia. Hablamos de la masacre de Virginia Tech en el estado de Virginia (Estados Unidos). Seung-Hui mató a treinta y tres personas y dejó heridas a otras veintinueve. Once años después, el recuerdo de la tragedia sigue latente en este campus universitario.

Cho Seung-Hui mató a 32 personas en la masacre de Virginia Tech de 2007 Cho Seung-Hui mató a 32 personas en la masacre de Virginia Tech de 2007 (AP)

El mayor de los complejos de este asesino en masa era su procedencia. Había sido motivo de burla allá donde iba. Nacido el 18 de enero de 1984 en Seúl (Corea del Sur), su familia emigró a Estados Unidos cuando él tenía ocho años. No hablaba prácticamente inglés y sus compañeros de escuela se reían de él. Además, acababan de diagnosticarle un autismo severo, por lo que sus problemas eran más que evidentes.

Durante sus años de primaria mostró los primeros signos de un carácter violento. Apenas se relacionaba con el resto de alumnos, permanecía aislado la mayoría del tiempo y utilizaba un lenguaje rudo y muy agresivo en los trabajos que presentaba. Uno de los primeros incidentes que protagonizó: prender fuego a la papelera de su habitación. Al ver las llamas, contempló la escena sin pestañear.

Los abusos en la escuela despertaron en Seung-Hui la rabia y el odio

Una de sus antiguas compañeras de escuela, Stephanie Roberts, recordaba tras el incidente cómo todo el mundo se reía de él por su extraña manera de hablar. “Había algunas personas que eran realmente mezquinas con él, que lo empujaban y se mofaban de él. No hablaba bien el inglés y ellos se burlaban”. Tal fue la vergüenza que le hicieron pasar que, en una ocasión, le gritaron “¡regresa a China!” porque no conseguía leer un texto en voz alta.

Durante su época de universitario en Virginia Tech -donde cursaba estudios de literatura inglesa-, Seung-Hui también contribuyó a acrecentar su fama de “rarito” pidiendo a sus amigos que se refiriesen a él como “Question Mark” (signo de interrogación). Incluso llegó a decir que tenía una relación con una chica que “vivía en el espacio”.

En 2005 ingresó en una institución psiquiátrica pero su diagnóstico no se conoció hasta después de la matanza

Su obsesión por la violencia también se debía a su admiración por una película coreana, Oldboy, de Park Chan-Wook, en la que el protagonista perpetra una sanguinaria venganza para escarmentar a la sociedad. Sus violentas creencias llamaron la atención de la jefa del departamento de Inglés que, tras leer algunos de los trabajos de Cho, le aconsejó que visitase a un psicólogo.

Algunas investigaciones apuntan a que finalmente ingresó en una institución psiquiátrica en el 2005. El diagnóstico no se conoció hasta después de la matanza y en él se habla que sufría esquizofrenia paranoide, trastorno bipolar, psicopatía y otros desórdenes mentales. Además, existía la posibilidad de que hubiese sufrido maltrato o abusos sexuales en el hogar familiar. Por no mencionar su ya diagnosticado autismo.

Cho Seung-Hui en un vídeo antes de la masacre de Virginia Tech de 2007 Cho Seung-Hui en un vídeo antes de la masacre de Virginia Tech de 2007 (YouTube)

De vuelta en la Universidad Virginia Tech, se obcecó con dos alumnas y empezó a acosarlas. Les enviaba correos electrónicos subidos de tono y realizaba llamadas obscenas a altas horas de la madrugada. Una de ellas, cansada del acoso, decidió denunciarle a la policía, pero no se abrió investigación alguna y retiraron los cargos.

La única relación amorosa que mantuvo fue con Emily J. Hilscher, de dieciocho años, y ésta fue tortuosa debido su carácter dominante, controlador y celoso.

Preparando la ‘vendetta’

Quince días antes de la masacre, el 1 de abril de 2007, el surcoreano inició los preparativos de su particular venganza. Primero compró dos pistolas, una Glock calibre 9 milímetros y una Walter P22 calibre 22. Después fue a una armería y compró vestimenta adecuada. Los días siguientes los pasó fotografiándose y grabándose en vídeo con su atuendo y sus armas -en algunas imágenes se le puede ver portando un cuchillo y un martillo, además de las armas de fuego- y llamando de manera anónima a la universidad. Les amenazaba con poner una bomba en el recinto.

El 15 de abril, el consejo de la facultad decide ofrecer una recompensa de quince mil dólares a quien facilitase la identificación del responsable de dichas llamadas. No les dio tiempo a reaccionar.

Cho Seung-Hui, autor de la masacre de Virginia Tech de 2007 Cho Seung-Hui, autor de la masacre de Virginia Tech de 2007 (YouTube)

A la mañana siguiente, a las 7:15 horas, Seung- Hui se volvió loco. Buscó a su novia Emily por toda la facultad, y cuando la encontró, comenzaron a discutir cada vez más acaloradamente. Ella quería dejarlo, lo había intentado en varias ocasiones, pero él se negaba rotundamente. Lo que nadie sabía es que bajo su ropa escondía una de las pistolas.

Tal fue la violencia con la que reaccionó el surcoreano ante las palabras de Emily que otro estudiante, Ryan Clark, tuvo que intervenir. Sin mediar palabra, Seung-Hui sacó las armas y disparó a la joven, que falleció al instante. Después apuntó a Ryan al cuello y éste cayó desplomado. El estruendo de los disparos se oyó en todo el bloque y a las 7:19 horas alguien avisó al 911 de lo que había ocurrido.

Grabó un vídeo explicando su venganza y lo envió a la cadena NBC

Mientras tanto, Seung-Hui dejó los dos cadáveres en el suelo y se personó en la oficina postal. Quería enviar a la cadena NBC un paquete que contenía un vídeo en el que empuñaba las armas y explicaba que quería vengarse de los ricos. Según la hora del sello postal, el tiempo transcurrido entre el primer y el segundo tiroteo fue de dos horas. Firmó el envío como Ismail Ax.

La cadena de televisión puso en conocimiento de la policía lo sucedido, pero ya era demasiado tarde. Se había equivocado en el código postal y el paquete llegó tres días después.

La policía ayuda a algunas víctimas del tiroteo de Virginia Tech de 2007 La policía ayuda a algunas víctimas del tiroteo de Virginia Tech de 2007 (AP)

A las 9:05 horas Seung-Hui, vestido con su ropa militar y desenfundando sus dos pistolas, entra en la Universidad Virginia Tech. Para evitar que nadie escape, utiliza cadenas para bloquear las tres entradas principales del recinto. El segundo tiroteo estaba a punto de comenzar. El primer ataque tiene lugar en uno de los salones del edificio de ingeniería, donde dispara indiscriminadamente a todo el mundo. “Oímos gritos horribles, gritos de agonía, y después una suerte de risa maníaca en los primeros minutos en los que fueron disparados los tiros”, explicó una de las estudiantes a la cadena CNN.

Durante los nueve minutos que duró el tiroteo, el agresor disparó alrededor de doscientas balas, con las que hirió a sesenta y una personas, treinta y dos de las cuales acabaron muriendo.

Estudiantes de Virginia Tech huyen del lugar de la masacre (abril 2007) Estudiantes de Virginia Tech huyen del lugar de la masacre (abril 2007) (AP)

A las 9:26 horas, varios alumnos de la universidad enviaron sendos correos electrónicos dando la voz de alarma: “Un pistolero anda suelto por el campus. Permaneced en el edificio hasta nuevo aviso. Manteneos alejados de las ventanas”, decía el segundo.

Cuando a las 9:50 horas la policía se personó en el lugar de la masacre y verificó que nadie más corría peligro, encontró el cadáver de Seung-Hui con un tiro en la cabeza. Se había suicidado en la misma sala donde durante nueve minutos había tiroteado a sus víctimas. Entre los restos se halló una nota en la que el surcoreano acababa diciendo: “Ustedes me obligaron a hacer esto”.

Las víctimas de la masacre de Virginia Tech de 2007 Las víctimas de la masacre de Virginia Tech de 2007 (Source)

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