Usted voto sí o no a que Artur Mas fuera president?

Fue un voto secreto.

¿Por qué no lo revela ahora que ya es historia?

Yo voté contra la investidura de Mas.

Y hubo 1.515 votos por el “sí” y 1.515 por el “no”: es posible, pero increíble…¿No?

La probabilidad estadística era remota, pero fue así.

¿Se arrepiente de haberle vetado?

Los hechos nos han dado la razón. No investir a Mas fue un desencadenante positivo.

¿Le parece bien lo que ha pasado?

Logramos realizar un referéndum el 1 de octubre legítimo y democrático. Si tuvo alguna deficiencia, fue por la represión del estado.

¿Servía ese resultado con el apoyo de menos de la mitad de los catalanes?

El referéndum del 1-O tuvo una participación superior al del Brexit y al del Estatut y las proyecciones revelan que con mucha más participación también hubiera ganado el sí.

¿Se verá pues ahora esa hegemonía independentista en estas elecciones?

El señor Rajoy ha convocado elecciones; no un referéndum y las victorias independentistas en escaños demuestran que ha habido un desplazamiento de la hegemonía…

Pues hace 20 años que votamos lo mismo en ese eje: una mitad, sí, y la otra, no.

…Lo importante es que ha habido un desplazamiento de la hegemonía hacia la radicalidad democrática en una sociedad con capacidad de autoorganización frente a cualquier poder estatal o institucional.

¿Por qué no ha habido respuesta en la calle a la más reciente represión del estado?

El 28 de octubre proclamamos la República y la consecuencia es un golpe de Estado: se suspende el Parlament; se disuelve el Govern del que se encarcela a quien no huye al exilio. La represión ha causado más de mil heridos. No hay tanques, pero es un golpe de Estado…

¿Le sorprendió esa reacción?

…Y recordemos que hubo una huelga general muy importante el 3 de octubre y una huelga general importante el 8 de noviembre con especial protagonismo de los comités de defensa de la república de la CUP. Eso pone de manifiesto esa nueva hegemonía.

Pero el Estado aplicó el 155 y la Unión Europea le apoya de forma unánime.

Al statu quo internacional le ha dado miedo no sólo la extensión del fenómeno independentista, sino que haya más de 2 millones de personas que se independizan del poder despótico del Estado en una Europa que deriva hacia la derecha autoritaria.

Así que no les sorprendió: ¿a otros, sí?

Nosotros ya decíamos a los de JxSí que el diagnóstico que hacían no era el correcto. Ellos esperaban un Estado español y una UE democráticos y dialogantes y nosotros advertíamos que habría resistencias muy duras.

¿Y ellos fueron a prisión y ustedes no?

Nosotros en términos de represión no somos de la cultura de cuanto peor, mejor. Cuantos menos bajas tengamos, mejor. Pero, por supuesto que damos al Govern, a la ANC y a Òmnium nuestra solidaridad y apoyo.

¿Por qué su voto a la DUI fue secreto?

Nuestra cultura es de la transparencia, pero JxSí nos pidió que fuera secreto y aceptamos por solidaridad antirrepresiva, ya que había diputados cuya votación suponía reincidencia e ingreso directo en prisión. En cambio, algunos diputados de Catalunya Sí que es Pot exhibieron su voto, lo cual es censurable.

Carles Sastre está en su lista, convicto y amnistiado del asesinato de Bultó.

Está en nuestra lista como militante sindical destacado,porque refleja la pluralidad de la CUP en la que conviven personas y colectivos de pacifismo de estricta tradición gandhiana, como yo, junto a otras que legitiman la lucha armada de los pueblos frente al autoritarismo y la represión.

¿Se arrepienten de aquel asesinato?

Eso tendría que preguntárselo a él.

¿Pero usted cree que hay resistir a la represión con violencia o no?

La CUP apuesta por la acción contundente no violenta.

¿En qué consiste eso?

Vamos a desobedecer al Estado, resistiendo su intervención y legislando desde la República. Sabemos que generará un conflicto continuo y de tensión permanente. Habrá un paso adelante, dos atrás, tres adelante…Se irá construyendo República.

¿Qué hará la CUP el día que se constituya el Parlament?

Consideramos que volvemos exactamente al día 28 y que esa es la única legalidad vigente…

Esa actitud tiene consecuencias a la hora de elegir president y muchas otras.

En efecto: es un experimento nuevo en el que habrá más de dos millones de catalanes dispuestos a hacer vida republicana. Lo que planteamos es una república social con más derechos civiles y democráticos que los del Estado español y la autonomía catalana.

Pero, ¿a corto, a medio o a largo plazo?

Si antes se hablaba de un desplazamiento de la hegemonía, ahora se habla de guerra de posiciones, ahora viene la lucha que puede ser larga, de años, de desobediencia al Estado por un lado, de resistencia, de construcción por otra, desde la sociedad y las instituciones, ayuntamientos, Parlament…

Es más fácil destruir que construir.

Pero no es imposible… Podemos ir creando contrapoderes desde la sociedad.

Si la CUP es antisistema, ¿por qué se presenta a las elecciones?

La CUP llegó a las instituciones en un momento en que estaban degradadas y había que regenerarlas y dignificar la política poniendo antídotos a su profesionalización y a la institucionalización de la militancia.

¿Y que ustedes tengan escaños en el Parlament lo dignifica?

El motor de cambio está en los movimientos populares y las luchas sociales en los municipios y pueblos, que es de donde salen las praxis e ideas reformadoras, que consideramos que pueden ser potenciadas por el Parlament. En el 2012 sacamos tres escaños y en el 2015, diez.

Y ahora las encuestas les dan cinco.

Las encuestas no siempre son fiables.

¿Le preocupa su futuro personal?

La vida política institucional tiene un ciclo natural tras el cual tienes el riesgo de perder capacidad disruptiva y no debes acomodarte a la institución. Hay que aplicar la rotación. Eso permite comprobar la maravilla de que en la CUP hay mucha gente y muy buena y que nadie es imprescindible.

Si en la CUP no se repite mandato, ¿por qué a usted sí se le ha permitido repetirlo?

Nadie en la CUP puede repetir si ha sido diputado más de dos años y yo no los he agotado aún. Si hubieran sido dos años y un día no podría haber repetido.

¿Cómo se ganará la vida después?

Haciendo lo que hacía. Soy terapeuta de la Gestalt. Seguiré siéndolo.

¿Dejará el cargo y ya está?

La CUP no es un movimiento táctico.Llevo en esta militancia desde los 18 años y tengo 57. Vamos lejos porque vamos despacio.

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