Botín apuesta por crecer en capital e inversión y en mejorar los dividendos

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La presidenta del Banco Santander se escuda en la confidencialidad para defender el frustrado fichaje de Orcel

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín tiene claro que quiere seguir aumentando el capital y se marca como objetivo situarse entre el 11 y 12%, una décima más de lo conseguido en 2018. El futuro además pasa por “acelerar” su plataforma digital, por seguir invirtiendo en el banco y mejorar los dividendos de los accionistas.  Así lo ha afirmado durante la presentación de los resultados anuales de 2018, en los que la entidad obtuvo un beneficio neto de 7.810 millones de euros, un 18% superior a los de un año antes.

Para Botín el mayor reto en la banca “es encontrar el equilibro entre capital, dividendo e inversiones” y confía que en abril la Junta de Accionistas apruebe el dividendo previsto de 23 céntimos de euro por acción.

“Hemos conseguido 18.000 más de capital primario (en 2018) que cada año cuestan 1.000 millones en intereses”, al tiempo que “hemos mejorado la rentabilidad”, ha señalado.

Tras destacar el buen comportamiento de la entidad en todos los países y en todas las líneas de negocio, Botín no ha descartado un crecimiento orgánico en estas diez zonas y ha reiterado que “si surgen oportunidades en esos siempre las estudiaremos, siempre que sean beneficiosas para el accionistas.”

El fichaje de Orcel

En cuanto a la frustrada contratación de Andrea Orcel, el ex jefe de banca de inversión de UBS, Botín ha defendido que la anulación de su fichaje por parte del consejo de Administración  había sido “acertada”, puesto que la indemnización que se requería abonar iba a ir en detrimento de los accionistas. “No fue un error si no una decisión correcta”, ha dicho y se “siguieron los procesos a nivel interno de gobierno corporativo”

También ha señalado que tuvo que anunciar su fichaje con anterioridad a conocer el monto de la indemnización porque era un requerimiento obligado por “cuestiones regulatorias”. Y amparándose en las condiciones de confidencialidad del contrato, se ha negado a comentar si el banco estaría obligado a compensarle económicamente ante el anuncio de demanda que Orcel que tiene previsto interponer. Tampoco quiso responder a cuestiones “hipotéticas”.

Álvarez se queda definitivamente

En cuanto al movimiento en el organigrama y un posible cambio de estrategia, ha asegurado que José Antonio Álvarez va a continuar de forma “definitiva y permanente” como consejero delegado, además de como vicepresidente y que para sustituir a Rodrigo Echenique al frente de Santander España harán una selección que será tanto “interna” como “externa”.  “Tenemos un futuro con gran optimismo” y esperamos que Rodrigo Echenique “retrase” su retiro para que les dé “más tiempo” para hacer la mejor selección, aunque el no está por la labor.

También ha asegurado que la estrategia que el equipo de dirección ha aplicado a la entidad, les está funcionando “muy bien” y que “continuaremos” con ella. “Estamos muy, muy centrados en la transformación digital, en construir plataformas globales para aprovechar nuestra escala” ha resaltado.

De cara al futuro, se ha limitado a anunciar que dará sus proyecciones para los dividendos en el Investor’s Day y que en Londres, el próximo 3 de abril ampliará información sobre sus objetivos de resultados para 2019 y definirán su nueva estrategia digital.

De momento en 2018 la entidad ha invertido 2.000 millones en su transformación digital y el objetivo es “reforzar posiciones” en todas las filiales “para asegurarnos que construimos una plataforma todos juntos”. Para Botín es importante “acelerar estos planes”.

Respecto al Brexit, no querido manifestar si ha hablado o no con el gobierno español y lo único que tiene claro es la importancia de que haya acuerdo entre el gobierno británico y la UE. Un ‘no deal’ “dañaría la economía y no sería bueno para nuestros clientes, ni para las pymes”, ha advertido. En cualquier caso, ha asegurado que “tenemos planes de contingencia”.

Crítica con la ortodoxia fiscal de Sánchez

Y en cuanto al famoso impuesto a la banca de Pedro Sánchez, lo ha criticado de nuevo y le ha pedido que rectifique puesto que no tiene sentido la “doble imposición”. También ha denunciado que “una política fiscal ortodoxa es fundamental para el país”, ya que “influye en la prima de riesgo y en los costes del sector financiero”, que a su vez, “lo traslada a los ciudadanos que piden hipotecas”.

Botín considera que las empresas deben pagar los impuestos en el país donde genera beneficios y no volver a tener que abonar de nuevo tasas por las ganancias restantes que se traen a la matriz o que los accionistas, en concreto los minoritarios tengan que aplicar retenciones a los dividendos recibidos que son en torno al 40%.

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