Dice Miquel Antoja que solo hay que abrir un poco los ojos y observar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que vivimos pegados a la pantalla del móvil. Por eso, cuando le propusimos crear una ‘Mona de Pascua’ que simbolizara los tiempos que corren, lo primero que le vino a la cabeza fue pensar en las redes sociales. “Estamos enganchados: en el metro, en la calle, vayas a donde vayas siempre hay alguien mirando el teléfono”.

De ahí que la ‘Mona de Pasqua’ que hoy nos enseña sea un ring de boxeo, en el que Youtube y la televisión luchan por “llevarse el pastel” mientras un pajarito interviene como arbitro. ¿Los espectadores? Son los emojis, quienes nos ayudan a expresar nuestras emociones en todo momento a través de nuestros móviles con un simple dibujito.

La 'Mona de Pasqua' de Miquel Antoja La ‘Mona de Pasqua’ de Miquel Antoja (Yaiza Saiz)

“Youtube se ha cargado la televisión”, cuenta el chef, mientras explica que su Mona está hecha integramente de chocolate blanco y negro. El tono rosa de la lona que cubre el ring no es el del chocolate ruby, sino que “simplemente hay que mezclar el chocolate blanco con colorante alimentario para conseguir ese color”. El mismo truco utiliza el cocinero para el amarillo de los emojis, “le pongo un poco del colorante que todos tenemos en casa para el arroz de la paella”.

Conscientes del esfuerzo que requiere preparar esta escultórica obra de chocolate –a Antoja le ha llevado 5 horas–, no queremos liaros la manta a la cabeza tratando de explicaros cómo la podéis hacer en casa, pero lo que sí es muy fácil y divertido de preparar son los emojis, cuyo proceso os enseñamos acontinuación.

Los emojis, paso a paso

Lo primero que dice Antoja que debemos hacer es fundir el chocolate blanco en el microondas –máximo a 300 vatios o en modo descongelación, en intervalos de 1 minuto y medio hasta que quede todo fundido–. En cada intervalo es muy importante remover el chocolate y tener en cuenta que a más de 50ºC el blanco se puede quemar.

Una vez quede fundido, agregaremos el colorante alimentario del arroz de la paella para que tome un tono “realista”, cuenta el cocinero, quien teme que si utilizamos un color más fluorescente luego pueda parecer plástico.

La espátula no será de gran ayuda para trabajar el chocolate La espátula no será de gran ayuda para trabajar el chocolate (Yaiza Saiz)

Cuando el chocolate blanco esté a 45ºC (utiliza un termómetro si no eres capaz de medirlo a ojo de buen cubero) es momento de atemperarlo respetando una cuerva de temperatura que consiga que el chocolate quede bien cristalizado, es decir, crujiente, ordenado y sin brillos. Esta curva de temperatura consiste en subirlo a 45ºC, bajarlo a 27ºC y finalmente dejarlo en 29ºC.

¿Cómo lo hacemos? Para bajarlo simplemente habrá que ponerlo sobre un mármol o baldosa –evita que sea una superficie porosa– y estirarlo con una espátula, removiéndolo para que la temperatura baje. Es importante que la masa quede uniforme para que no se cuaje.

Si no tenemos aro cortapastas podemos ayudarnos de un recipiente y un cuchillo Si no tenemos aro cortapastas podemos ayudarnos de un recipiente y un cuchillo (Yaiza Saiz)

Para subir después los dos grados (tenemos que dejarlo en 27ºC) necesitaremos un poco del chocolate que hemos calentado anteriormente a 45ºC y que habremos reservado para este paso. Simplemente lo añadiremos a la mezcla y seguiremos removiendo. “No hay que pasarse de temperatura –dice el chef–, sino tienes que empezar de nuevo”.

Lo más complicado del tema ya pasó, no te preocupes, porque una vez tengas el chocolate blanco listo solo tienes que estirarlo (dándole el grosor del emoji, para dejarlo todo a la misma altura) sobre un papel de horno encima de la bandeja y, cuando esté duro, cortarlo en círculos con un aro cortapastas o simplemente con un recipiente circular que te sirva de base y un cuchillo.

Podemos pintar los emojis como más nos apetezca Podemos pintar los emojis como más nos apetezca (Yaiza Saiz)

Una vez tengamos la base de nuestros emojis nos servirá mucha creatividad. Con un poco de colorante alimentario y una gotas de alcohol blanco –ginebra o vozka– podemos disolver hasta conseguir una textura que nos valga para pintar, como si fuera un óleo comestible. Corazones, caras tristes o felices, lo que quieras para expresar una emoción.

Enganchar los emojis a una base de chocolate, por ejemplo, a un huevo de Pascua o a lo que te venga en mente, es sencillo: c alentaremos un plato en el microondas durante un minuto y al disponer el emoji de chocolate encima del calor la base se derretirá un poco, justo lo que necesitamos para que nos sirva a modo de pegamento.

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