Está comprobado que existe una relación directa entre nuestro nivel de bienestar y el tiempo que pasamos yendo al trabajo: los estudios muestran sistemáticamente que el tiempo que dedicamos a esta tarea afecta a nuestro nivel de satisfacción y felicidad global.

Así, muchos expertos sugieren que tengamos en cuenta este factor a la hora de elegir un trabajo, pues un salario alto no contrarresta el estrés que puede provocarnos un desplazamiento excesivamente largo o agobiante.

El desplazamiento al trabajo: el peor momento del día

Una de las herramientas usadas para investigar la felicidad de las personas en relación a los diferentes países y contextos es el Método de Reconstrucción del Día (DMR, por sus siglas en inglés), desarrollado por Daniel Kahneman, profesor de psicología de Princeton y ganador del Premio Nobel de Economía: usando una “escala del disfrute”, analiza la rutina de diferentes personas mediante un registro de todas las actividades llevadas a cabo durante el día y de las sensaciones experimentadas con cada una.

El investigador aplicó su método en un experimento sobre 919 mujeres en Texas y, gracias a él, pudo determinar en qué momento del día y con qué actividad experimentaban mayor felicidad. Si el sexo y la interacción social ocupaban los primeros puestos en la escala, el transporte al trabajo se situaba en el último, constituyendo el peor momento del día.

Conducir al trabajo

Clara Inocencio, doctorando en psícología social por la Universidad de Kent, explica que a la hora de desplazarse al trabajo no solo importa el cuánto, sino que también es fundamental el cómo: el medio de transporte es un factor importante, más incluso que el tiempo de transporte.

Conducir al trabajo es el método que más efectos negativos produce en nuestro bienestar, seguido por el transporte público: “La diferencia entre estos dos es que los que viajan en transporte público no ven sus relaciones sociales tan afectadas como los que viajan en transporte privado, y esto puede ser porque tienen más oportunidades para ponerse al día con trabajo o acceder a redes sociales durante el viaje”.

La experta explica que conducir al trabajo provoca estrés porque conlleva una sensación de falta de predictibilidad y control, además de aburrimiento, aislamiento social, ira y frustración debido a los atascos, lo que se puede traducir en mal humor e irritabilidad cuando llegamos al trabajo y a casa.

“Los que pasan mucho tiempo conduciendo están constantemente preocupados por todas las actividades que se están perdiendo, y no les falta razón. Los estudios revelan que cuanto más larga es la distancia entre el domicilio y el trabajo, menor es el tiempo que se dedica a actividades sociales y familiares, y al cuidado de uno mismo (deporte, horas de sueño, alimentación de calidad)”, asegura.

Lo mejor, los medios de transporte activos

Lo más habitual es desplazarse al trabajo en coche, autobús, tren, metro, bicicleta o a pie. Al analizar y comparar todas las posibilidades, los expertos no dudan: quienes más satisfechos están son los que van andando al trabajo.

Un estudio llevado a cabo en 2014 por un grupo de economistas y científicos del Departamento de Salud de las Universidades de East Anglia y York así lo demostró: tras un seguimiento de los patrones de transporte y satisfacción de 18.000 británicos, concluyó que las personas que habían pasado de usar el coche a la bicicleta o el paseo, experimentaban un mejor estado de ánimo en la vida diaria y mucha mayor satisfacción.

Clara Inocencio coincide en que los medios de transporte activos, como ir en bici o andar, son los métodos más beneficiosos: “La actividad física que exige el transporte activo produce un disfrute intrínseco y una sensación de relajación. Cuanto más larga es la distancia caminada cada día, más satisfacción y felicidad global. Los métodos de transporte activos tienen la doble funcionalidad de transporte y ejercicio/cuidado físico”.

Cuando caminamos no tenemos que estar concentrados constantemente, por lo que podemos aprovechar para reflexionar o meditar, lo que sería idóneo tanto para empezar como para terminar el día, como sugiere la experta.

Los psicólogos aseguran que es un factor muy a tener en cuenta a la hora de elegir un trabajo

Los estudios son numerosos y rotundos, por lo que muchos psicólogos sociales creen que es un factor muy a tener en cuenta a la hora de elegir un trabajo u otro: no hay salario que contrarreste los efectos negativos de conducir largas horas. Además, hoy en día, gracias a la tecnología moderna existen muchas más posibilidades, como el trabajo remoto desde casa o las bicicletas electrónicas, cada vez más comunes y accesibles en las ciudades europeas.

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