El montante total del saqueo del Palau de la Música asciende a 23 millones de euros. La Audiencia de Barcelona ha puesto cifra al desfalco urdido por Fèlix Millet y Jordi Montull, entre los años 2000-2009, después de que hubiera dos cifras posibles sobre la mesa en función de quien hiciera el cálculo. O 23 millones como aseguró Hacienda, o bien 33, como dijo en su día la compañía auditora Deloitte.

Los 23 millones de euros que salieron del Palau de la Música fueron en mayor hacia el bolsillo de los responsables de la institución, Fèlix Millet y Jordi Montull que destinaron el dinero a fines particulares. Obras en sus domicilios particulares, viajes privados por todo el mundo, las bodas de sus hijas, compra de obras de arte… El desvío del dinero del Palau también fue destinado al pago de comisiones a CDC mediante al pago de facturas por servicios no prestados.

Pago de facturas por servicios no prestados

Fèlix Millet sufragó los ostentosos enlaces de sus hijas con el dinero del Palau de la Música. Según la sentencia, el costo de las bodas ascendió a 164.269 euros y los lujos viajes familiares también costaron 648.021 euros. Las reformas de las viviendas de Millet y Montull también corrieron a cargo de la institución que gestionaban y destinaron casi un millón de euros a este concepto.

El entramado que crearon junto a Ferrovial y CDC también les reportó cuantiosas ganancias. La sentencia del caso Palau, tras más de ocho años de instrucción, confirma que Convergència cobraba comisiones del 4% a cambio de adjudicaciones de obra pública para financiarse.

La sala décima de la Audiencia de Barcelona subraya que desde principios de 1999 hasta julio de 2009, el total de comisiones satisfechas por Ferrovial a CDC y, canalizadas a través del Palau, ascienden a 6,6 millones de euros.

3,5 millones por mediar entre CDC y Ferrovial

Gracias a su mediación, Millet y Montull se embolsaron 3,5 millones de euros, de los cuales 2,8 el primero, y 700.000 el segundo. La comisión que Ferrovial y CDC pactaron para la obtención de obra pública era del 4% del importe total de las adjudicaciones obtenidas. El reparto se hacía de la siguiente manera: el 2,5% iba al partido y el 1,5% para Millet y Montull, de los cuales el 80% era para el primero y el 20% para el segundo.

La canalización del dinero de Ferrovial hacia Convergència a través del Palau se hacía mediante contratos de patrocinio que la constructora suscribía con la institución cultural y que posteriormente era entregado al partido mediante extracciones bancarias en ventanilla; a través de convenios de colaboración sellados entre el Palau con la fundación Trias Fargas, afín a CDC; y con el giro de facturas directamente al Palau por trabajos prestados a CDC o por servicios inexistentes.

De todos los fondos en efectivo que se movieron hay 6 millones que no se sabe adónde fueron a parar.

6 millones con destino incierto

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