Cuando los conductores aprenden a conducir, hay una serie de conocimientos básicos que son imprescindibles para empezar a coger el volante. No solo hablamos de las señales más básicas o tener claro cuál es el sentido de la marcha; sino que también hay que dominar, por ejemplo, el uso de la palanca de cambios o de los pedales de dentro del vehículo.

Tras haberse sacado el carnet, parece imposible que aún exista alguien que no conozca la diferencia entre en freno y el acelerador, ya que son esenciales para mover el coche. Pero esto puede ocurrir, por ejemplo, si nos pasamos del coche manual al automático, ya que desaparece un pedal y debemos empezar a eliminar el movimiento de pisar el embrague.

Dependiendo de si es un coche automático o manual, el uso de los pedales puede confundir al conductor Dependiendo de si es un coche automático o manual, el uso de los pedales puede confundir al conductor (sumbul / Getty)

Otro factor que también puede hacernos dudar a la hora de usar los pedales puede ser la edad de las personas, o el hecho de no haber conducido durante un buen periodo de tiempo, algo que obliga a volver a aprender la actividad con paciencia y sin precipitarnos de forma que podamos poner en peligro el resto de usuarios de la vía.

Pero aún existen casos de “confusión de pedales” que dan lugar a accidentes desafortunados. Y, muchos de ellos, ocurren a la hora de aparcar. El último sucedió en la ciudad de Colchester, en Gran Bretaña, donde un conductor de 73 años confundió el pedal acelerador con el del freno mientras aparcaba su Porsche 911 Targa 4S, según informa la BBC.

El vehículo cayó verticalmente sobre una acera, pero el conductor salió ileso El vehículo cayó verticalmente sobre una acera, pero el conductor salió ileso (Essex Police)

Sucedió cuando el hombre trataba de colocar el coche en una plaza de aparcamiento, y confundió los dos pedales. Presionó con fuerza el acelerador en vez de el freno, y el resultado fue el choque con un muro de ladrillos, que el vehículo consiguió derrumbar, y todo seguido cayó sobre una acera. Nadie resultó herido, pero, como se puede ver en las imágenes, sí que hubo una buena cantidad de daños materiales.

El sargento de la ciudad de Colchester, Colin Shead, ya ha informado de que al hombre se le ofrecerá un curso de conducción para mejorar sus prestaciones al volante, y dice que la Agencia de Licencias para Conductores y Vehículos británica (DVLA) ya tiene constancia del accidente.

Si algo destaca de este particular percance, es el vehículo involucrado. No estamos ante cualquier coche del mercado, sino que es un Porsche 911 Targa 4S, es decir, un coche de más de 100.000€ que destaca por sus prestaciones deportivas, como su velocidad máxima de 303 km/h y su aceleración de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos.

Por lo tanto, con un coche de esta potencia, parece obvio que el acelerón que dio el conductor en el momento que intentaba aparcar su vehículo fuese capaz de romper un muro de ladrillos.

No es el único caso de un conductor que confunde el freno con el acelerador. Otro accidente reciente y memorable sucedió en julio de 2017, también sin víctimas mortales, en un parking de Texas, donde una mujer estacionaba su BMW Serie 4 Cabrio en el séptimo piso de un edificio. Al confundir los dos pedales, rompió el muro y se precipitó al vacío, igual que el Porsche inglés. Cayó siete pisos de forma vertical, y el frontal se encargó de recibir todo el golpe.

Una cámara de seguridad captó el momento, y muestra como el coche acaba cabeza abajo. La conductora resultó herida y fue trasladada al hospital, pero no se teme por su vida.

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